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PREVIO PARIS ROUBAIX 2026

Con la Paris-Roubaix llegamos al final de la temporada de piedras, pero no estamos ante una carrera cualquiera, sino ante el tercer monumento de la temporada. Conocida en todo el mundo como el Infierno del Norte, es una de las pruebas más icónicas del calendario y, año tras año, una de las citas más esperadas de la primavera ciclista.

La carrera, una de las cinco Monumentos, tiene una personalidad única. Aquí no hay grandes puertos ni desniveles espectaculares, pero tampoco los necesita. Su dureza nace de los adoquines, del desgaste constante y del caos que suele acompañar la jornada. Un pinchazo, una caída o una mala colocación en el momento clave pueden cambiar por completo el desenlace.

Desde la primera edición, en 1896, la Paris-Roubaix ha ido construyendo una leyenda que muy pocas carreras pueden igualar. Es una prueba reservada para corredores especiales, de esos que saben sufrir, mantener la calma y rendir cuando todo se complica.

A lo largo de la historia han dejado su huella algunos de los grandes nombres del ciclismo. Roger De Vlaeminck y Tom Boonen, con cuatro victorias cada uno, siguen siendo los grandes dominadores estadísticos de la prueba. Justo por detrás aparecen leyendas como Eddy Merckx, Francesco Moser, Johan Museeuw o Fabian Cancellara, nombres que forman parte de la historia de una carrera que siempre ha premiado a los ciclistas más completos.

En los últimos años, además, la prueba ha vuelto a tener un nombre propio. Mathieu van der Poel, vencedor de las últimas ediciones, se ha consolidado como uno de los grandes especialistas de esta clásica y ha vuelto a situar la Roubaix en el centro de todas las miradas.

Y es que la Paris-Roubaix tiene algo especial. No es solo la dureza del recorrido, sino todo lo que la rodea: la tensión antes de entrar en los sectores, el polvo o el barro en función del tiempo, las averías mecánicas y, por encima de todo, la llegada al mítico velódromo de Roubaix, una de las imágenes más emblemáticas del ciclismo mundial.

RECORRIDO

LIBRO DE RUTA

El recorrido vuelve a presentar todos los ingredientes habituales de esta clásica: 258,3 kilómetros y 30 sectores de pavé, con un total de 54,8 kilómetros sobre adoquines. Una auténtica prueba de resistencia.

Los primeros kilómetros suelen ser una lucha constante por la posición. Todavía no han llegado los tramos decisivos, pero siempre existe el riesgo de una caída que pueda condicionar el resultado final. Además, todo el mundo sabe que llegar mal colocado al primer sector puede salir muy caro.

El primer gran punto caliente de la jornada es, como siempre, la Trouée d’Arenberg. Es probablemente el tramo más reconocible de toda la carrera y uno de los más temidos del calendario. Más de dos kilómetros de adoquines durísimos que a menudo provocan la primera gran selección.

A partir de ahí, la carrera entra en otra dimensión. Los sectores se van encadenando, el desgaste se acumula y cada vez es más difícil controlar la situación. Es una prueba en la que muchas veces los planes saltan por los aires mucho antes de lo previsto.

En el tramo final aparecen dos de los sectores más importantes: Mons-en-Pévèle y Carrefour de l’Arbre. Históricamente, es aquí donde se han decidido muchas ediciones. Si la carrera todavía llega abierta a este punto, normalmente es en el Carrefour donde se produce el movimiento definitivo.

Después, solo queda la entrada al velódromo. Tras más de seis horas de batalla, la gloria se decide en una vuelta y media que ya forma parte de la historia del deporte.

PARTICIPACIÓN

LISTA DE PARTICIPANTES

Es cierto que la participación es de muchísimo nivel y encontramos varios nombres con opciones reales de llevarse la carrera. Aun así, veo dos grandes favoritos por encima del resto: Mathieu van der Poel y Tadej Pogacar.

Mathieu van der Poel

El neerlandés es, seguramente, uno de los mejores corredores sobre adoquines de la historia, si no el mejor. Llega a esta edición con tres victorias consecutivas en Roubaix y con la posibilidad de igualar a Roger De Vlaeminck y Tom Boonen, los dos únicos ciclistas que han logrado levantar el adoquín en cuatro ocasiones.

Aunque haya sido derrotado tanto en Milán-Sanremo como en Flandes, la Paris-Roubaix es probablemente la carrera que mejor se adapta a sus características. La gran cantidad de tramos adoquinados y la ausencia de los muros explosivos que sí encontramos en Flandes juegan claramente a su favor, especialmente ante un Pogacar que en ese terreno ha demostrado ser superior.

Tadej Pogacar

Se acaban los calificativos para describir a este prodigio. El esloveno ya ha conquistado Milán-Sanremo y el Tour de Flandes, y solo le falta la Paris-Roubaix para haber ganado todos los Monumentos.

Pero es que, además, podría conseguir una hazaña histórica: ganar todos los Monumentos en una misma temporada, algo que elevaría todavía más su figura.

Sobre el papel, puede parecer la clásica que menos se adapta a su perfil, pero con Pogacar es difícil poner límites. “Pogi” ya fue segundo el año pasado, solo por detrás de Van der Poel, y ha demostrado una y otra vez que es capaz de competir, y ganar, en cualquier escenario.

Otros grandes favoritos

Aunque partan con algo menos de favoritismo, hay varios nombres que deberían estar en la pelea por el podio y, por qué no, por la victoria final.

Wout van Aert

Parece que el belga está recuperando sensaciones. Viene de firmar un buen Tour de Flandes, donde fue cuarto, aunque lejos de la victoria. Aun así, la Paris-Roubaix es una carrera que históricamente se le ha adaptado mejor, y todos sabemos que tiene nivel de sobra para ganarla.

Su potencia en el llano, la capacidad para moverse en carreras largas y su experiencia sobre el pavé le convierten en uno de los hombres a seguir.

Mads Pedersen

Ya recuperado de la lesión, debería llegar a Roubaix en mejores condiciones que a Flandes. Es un corredor muy potente y con unas características ideales para este tipo de pruebas.

El año pasado sufrió un pinchazo justo cuando la carrera se seleccionaba, lo que le impidió llegar al grupo delantero para disputar la victoria. Además, cuenta con una gran punta de velocidad, algo que puede ser clave si la carrera se decide en un grupo reducido dentro del velódromo.

Filippo Ganna

El italiano llega como uno de los nombres más peligrosos. El año pasado afrontó la carrera después de haber alcanzado su pico de forma desde Tirreno-Adriático, algo que pudo pasarle factura.

Esta temporada parece haber preparado mejor la cita y eso le convierte en un rival muy serio. Sobre todo si hay momentos de vigilancia entre los favoritos, porque hablamos de uno de los mejores rodadores del mundo.

Como ya demostró el año pasado en Milán-Sanremo, es capaz de mantener ritmos altísimos durante muchos kilómetros, perseguir en solitario y sacar a relucir todas sus cualidades como contrarrelojista.

Otros nombres

Philipsen es el que encabezaria esta lista, es verdad que ya fue segundo pero con Pogacar en carrera lo debería tener más complicado. También encontramos a Laporte y Stuyven quiénes parece que están recuperando sus mejores piernas y deberían luchar por estar delante y quién saber si lograr el podio.

UAE, también contará con Florian Vermeersch, quién está cuajando una temporada de clásicas impresionante. Bora también querrá estar delante, tras confirmarse la no participación de Remco Evenepoel, con los hermanos Van Dijke, Meeus, Pithie o Gianni Vermeersch quién ya lo ha hecho muy bien aquí cómo compañero de Van der Poel.

Podemos destacar también por parte de Bahréin a Mohoric y Segaert, a Madis Mikhels de EF Education, a Arnaud de Lie de Lotto o a Matthew Brennan de Visma que aunque debutaron el año pasado y no les fue demasiado bien y tienen condiciones para hacer un buen puesto, a Decathlon con Hoole, Naesen o Bissegger, Waerenskjold o Abrahamsen por parte del Uno-X o a Lukas Kubis del Unibet Rose Rockets y a Alfred Wright de Pinarello-Q36.5. 

Predicción

*** Mathieu Van der Poel

** Tadej Pogacar, Wout van Aert

* Mads Pedersen, Filippo Ganna, Jasper Stuyven

Me voy a decantar por Mathieu y que la Roubaix de Pogacar deberá esperar aunque creo que puede pasar cualquier cosa. Van Aert va va a quedarse con la última plaza del podio y Mads va a volver a quedarse fuera. Aunque suelen haber sorpresas no creo que haya muchos nombres que se puedan colar en el Top 5. 

Me gustaría destacar a John Degenkolb quién siempre ha estado delante aquí y podría dar alguna que otra sorpresa.

Martí Figueras