HAZA DE LINO POR POLOPOS

PAISAJE (6/10): Cuando te alejas de la civilización mejora.

TRÁFICO (6/10): Es la carretera preferente para acceder a la zona.

ASFALTO (7/10): Tiene el mejor asfalto de las tres vertientes del artículo.

 Estamos ante la vertiente de más fácil inclusión en cualquier carrera, por la facilidad de acceso y el estado general del asfalto. La subida comienza rodeando la barriada de La Guapa, con los habituales invernaderos a ambos lados de la carretera. Pasamos por encima de la autovía para encarar dos parejas de horquillas, culminando el tramo inicial donde los viveros enturbian el paisaje. Además, este tramo inicial es el más exigente en cuanto a pendiente, por encima del nueve por ciento.

Aunque el puerto parezca constante, nos encontraremos kilómetros más suaves, en torno al cinco por ciento, alternados con otros que rozan de nuevo el nueve por ciento. Lo mismo nos pasará con el trazado, donde a zonas más rectilíneas le seguirán tramos de bonitas horquillas, alguna de ellas con bonitas vistas al mar Mediterráneo.

En torno al kilómetro diez llegaremos a la localidad de Polopos, que apenas rozaremos, pues, según llegamos, giraremos ciento ochenta grados para coger una carretera, ¡oh sorpresa!, con dos carriles. Queremos indicar que también pasando por Polopos está la vertiente pendiente de Haza de Lino, que parte de La Mamola y cuenta con tramos de asfalto, pero también de tierra y hormigón, y posiblemente las rampas máximas de toda la zona.

La carretera nueva mantiene la constante de toda la subida, esa variabilidad entre kilómetros duros mezclados con otros más suaves, aunque, en lo referente al trazado, vuelven las horquillas, de nuevo con espectaculares miradores en los que se ve el mar. Llegamos al penúltimo cruce, que nos llevará hasta la venta que da nombre al puerto, perdiendo el doble carril por el camino. Para coronar, junto al cartel de puerto, deberemos girar a la izquierda e introducirnos en el alcornocal, apenas un kilómetro bastante suave.