La Lieja-Bastoña-Lieja pone el punto final a la semana de las Ardenas y, con ella, a uno de los bloques más exigentes y selectivos del calendario. Si la Amstel Gold Race abre el juego y la Flecha Valona lo comprime hasta un final explosivo, Lieja representa el desenlace más completo, más abierto y, en muchos sentidos, más honesto.
Estamos ante el cuarto Monumento de la temporada, una carrera con historia, con peso y con una dureza que no admite atajos. Aquí no basta con tener un buen sprint ni con esconderse hasta el último kilómetro. Lieja exige fondo, inteligencia táctica y la capacidad de resistir una sucesión interminable de esfuerzos. Es una prueba que rara vez engaña: el ganador suele ser, simplemente, el más fuerte.
Con un recorrido de unos 260 kilómetros, es una de las clásicas más largas del calendario. Una jornada en la que el desgaste no llega de golpe, sino que se va acumulando lentamente, como una losa. Las cotas no son tan explosivas como el Mur de Huy, pero su encadenado constante va vaciando a los corredores hasta dejar solo a los mejores en carrera.
Históricamente, Lieja ha sido territorio de corredores completos. Desde escaladores con punch hasta vueltómanos capaces de imponer su ritmo en esfuerzos prolongados. Nombres como los grandes dominadores modernos han construido aquí su leyenda a base de ataques lejanos, control táctico o finales selectivos en pequeños grupos.
En los últimos años, además, la carrera ha evolucionado hacia un ciclismo más agresivo. Los ataques ya no se reservan únicamente para los últimos kilómetros, y cada vez es más habitual ver movimientos decisivos en cotas como La Redoute o incluso antes. Esto ha hecho que la carrera gane en imprevisibilidad sin perder su esencia selectiva.
RECORRIDO
LIBRO DE RUTA
El recorrido de la Lieja-Bastoña-Lieja 2026 mantiene su estructura clásica: salida en Lieja, descenso hacia Bastogne y regreso a Lieja con un encadenado de cotas que va endureciendo la carrera progresivamente.
La primera mitad, hasta Bastogne, suele ser relativamente tranquila. Se forma la escapada del día y el pelotón controla sin excesivo nerviosismo. Pero es una calma relativa, porque el kilometraje ya empieza a pesar y cada esfuerzo cuenta de cara al final.
Todo cambia en el camino de vuelta. Es ahí donde aparecen las cotas decisivas y donde la carrera empieza a romperse. Subidas como Saint-Roch, Wanne o Stockeu van seleccionando el grupo, pero el verdadero punto de inflexión llega con La Redoute.
Esta subida, con sus rampas exigentes y su colocación estratégica a falta de unos 35 kilómetros, suele ser el lugar donde los favoritos muestran sus cartas. Un ataque aquí puede no ser definitivo, pero sí marca quién tiene las piernas para ganar.
Después llegan cotas como Forges y la Roche-aux-Faucons, esta última clave en el desenlace moderno de la carrera. Es un terreno perfecto para ataques finales o para rematar selecciones previas.
A diferencia de la Flecha Valona, aquí el final no siempre es un sprint reducido. Puede llegar un corredor en solitario, un pequeño grupo o incluso una persecución desorganizada. Esa incertidumbre es parte de su grandeza.
En cuanto a la meteorología, se espera una jornada típica de las Ardenas: cielos variables, temperaturas frescas y la posibilidad de lluvia, un factor que siempre añade dureza y tensión a la carrera.
FAVORITOS
LISTA DE PARTICIPANTES
El abanico de favoritos en Lieja es más reducido que en la Flecha Valona, pero también más definido.
Tadej Pogacar: Carrera que disputa, carrera en la que parte como principal referencia. Quizá no tenga aquí un dominio tan evidente como en otros escenarios, pero su capacidad para resolver cualquier situación, ya sea atacando de lejos o en un grupo reducido, le mantiene como el hombre a batir.
Remco Evenepoel: Es el Monumento que mejor se le adapta. Un constante sube y baja donde puede imponer su ritmo sin necesidad de esperar al sprint. Ya sabe lo que es ganar aquí y, si encuentra el momento, puede romper la carrera desde lejos.
Paul Seixas: Con el francés ya no cabe preguntarse qué puede hacer, sino hasta dónde puede llegar. Está evolucionando a pasos agigantados y su exhibición en el Mur de Huy confirmó una explosividad diferencial. Aunque este recorrido exige un esfuerzo más prolongado, precisamente ahí está el interés: medir su capacidad en un escenario de máxima exigencia.
Si bien existe una diferencia notable entre estos tres y el resto, conviene no perder de vista a otros nombres con argumentos sólidos. Lidl-Trek presenta uno de los bloques más consistentes: Giulio Ciccone, segundo el año pasado, y Mattias Skjelmose, un corredor perfectamente adaptado a este tipo de terreno.
En UAE Team Emirates, más allá de su líder, conviene destacar a Benoit Cosnefroy, que atraviesa un gran estado de forma y siempre responde en las Ardenas.
Otros nombres que deberían dejarse ver en carrera son Kévin Vauquelin, Tobias Halland Johannessen y Romain Grégoire, todos ellos con capacidad para aguantar la selección y buscar su oportunidad.
Si miramos lo ocurrido en la Flecha Valona, aparecen corredores como Ben Tulett, Mauro Schmid, Alex Baudin o Ion Izagirre, perfiles que también encajan bien en este tipo de recorrido si la carrera no se rompe en exceso.
Entre las posibles sorpresas, nombres como Jordi Verstrynge o Marco Frigo podrían aprovechar escenarios más abiertos.
Por último, no hay que olvidar a corredores que llegan con buen tono desde carreras de mayor fondo, como Egan Bernal y Tom Pidcock. Este último, si encuentra su mejor versión, es especialmente peligroso en un final selectivo. También habrá que seguir de cerca a Bahrain Victorious, que presenta un bloque sólido con Pello Bilbao, Santiago Buitrago y Antonio Tiberi, tres corredores capaces de moverse bien en escenarios exigentes.
PREDICCIÓN
*** Tadej Pogacar
** Paul Seixas, Remco Evenepoel
* Matthias Skjelmose, Thomas Pidcock, Egan Bernal
Creo que Pogacar se va a imponer y que Remco y Seixas van a pelear el segundo lugar al sprint con el francés imponiéndose. Espero a Pidcock y a Lidl-Trek muy atentos a los cortes y con ganas de mover la carrera por detrás y voy a dar un voto de confianza a Egan Bernal quién me gustó mucho en los Alpes.
Martí Figueras

