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Tour 2021. Rebajas de noviembre

Ayer se presentó el Tour 2021. En esta vorágine ciclista, con una temporada encorsetada en solo 5 meses, ya está cociéndose la temporada 2021, que ojalá se celebre con normalidad.

Un tour que cada vez más parece estar de saldo: si primero se rebajaron las distancias, y luego se redujeron las contrarreloj, ahora se quitan las grandes etapas de montaña.

Y no es que no haya montaña, ni dificultades, que las hay, y muchas. Pero no queda rastro de aquellas grandes etapas alpinas de hace no tanto.

Tras cancelar su Grand Depart danesa, ya anunciada, el Tour saldrá de Bretaña.

3 etapas que darán color a la carrera, con una primera etapa con llegada en un puertecito corto con rampas duras, una segunda con dos pasos por el Mur de Bretagne y final en el segundo de ellos (2 kms al 7%) y una tercera jornada destinada al sprint.

La cuarta repetirá esquema, pero en la quinta llegará la primera jornada decisiva de la prueba, una contrarreloj individual de 27 kms que abrirá diferencias en la general. Un nuevo sprint la separa de la jornada más larga de la prueba… en 21 años. 246 kms y un territorio plagado de cotas, con la subida más dura a 15 kms de meta, que cuenta con km final al 12%. Para compensar, las etapas anterior y siguiente están por debajo de 150 kms, aunque la octava estrena los Alpes. Tres primeras duros consecutivos, con la durísima dupla Romme-Colombiere para rematar la jornada. Quizás la jornada de montaña más interesante. Justo después, el primer final en alto, en Tignes, un puerto pajarero pero que cuenta con una dureza previa justa para ver batalla, aún antes del primer descanso.

El segundo bloque de carrera se inicia con una etapa llana que precede a la etapa reina de la prueba. Sorgues-Maulacene, con 199 kms y tres puertos. Liguere (casi 10 kms al 7%) Mont Ventoux por su vertiente más sencilla (ojo, 24,3 kms al 5%, pero con los 6 kms finales tradicionales) y por último la subida clásica por Bedoin y Chalet Reynard ( 15,7 kms al 8,8%) Pero con el añadido de 20 kms de descenso hasta meta. 4000 metros de desnivel acumulado. Parecen muchos, pero las etapas reinas del Tour suelen andar por los 5500…

Tras la etapa reina, dos etapas llanas antes del segundo bloque montañoso, en este caso en pirineos.

Dos jornadas sin final en alto, la primera claramente de media montaña, con un puerto de segunda categoría a 20 kms de meta, y la segunda, con final en Andorra, con mucho desnivel acumulado, ñero solo un puerto rompedor, el último: Collada Beixalis, con 8 kms al 7,7%, pero con dos kms centrales por encima del 11%. Se corona a 12 kms de meta.

Tras el segundo descanso, etapa de media montaña en Saint Gaudens, para rematar la montaña con los dos finales en alto más duros: Col du Portet (16 kms al 8,7%)precedido por Peyresourde y Azet; y Luz Ardiden (14 kms al 7%) precedido por el Tourmalet en etapa de 130 kms.

Se acaba la montaña, pero no el Tour. Etapa para fugas el viernes, contrarreloj de 31 kms plana el sábado y Paris el domingo. La última crono será clave para resolver las posiciones en la general en caso de que las distancias sean escasas en la general. Aunque no sabemos si será tan determinante como la del 2020.

En definitiva, un Tour con muchas jornadas para el entretenimiento pero donde se echa en falta una etapa más determinante en montaña, especialmente en los Pirineos.