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VELOCIDAD SIN MOTOR NI GASOLINA

Artículo publicado en Planeta Ciclismo 38

La relación entre el mundo del motor y el ciclismo ha tenido también sus días para el recuerdo, con el paso de algunas pruebas por los grandes circuitos de velocidad en donde, normalmente, predominan los coches y las motos, siendo las bicicletas las protagonistas, como así ocurrió en el pasado mes de septiembre, con la prueba en ruta de los Campeonatos del Mundo en el famoso circuito de Imola.

Spa es un clásico en el Tour

TOUR DE FRANCIA: LE MANS Y SPA-FRANCORCHAMPS

En varias ediciones de la Grande Bouclé, los circuitos de velocidad han sido protagonistas. Uno de los grandes templos mundiales del automovilismo, como es el Circuito de Le Mans o Circuito de la Sarthe, conocido entre otras pruebas por sus célebres 24 horas de resistencia, ha albergado hasta en cuatro ocasiones la meta de la gran cita ciclista del planeta.

La primera ocasión en la que los ciclistas visitaron el Circuito de Le Mans tuvo lugar durante el Tour de Francia de 1952. Aquella fue la primera ronda gala con imágenes de televisión que eran emitidas durante el telediario de la tarde de la televisión francesa. Se estrenaba el Alpe d´Huez como primera meta en alto de la historia. Además, se ponía en marcha el premio de la combatividad. De la misma forma, hubo varias llegadas inéditas y una de ellas fue Le Mans y más concretamente su famoso circuito. Fue en la segunda jornada de la carrera cuando el pelotón entraba a la pista para recorrer los últimos once kilómetros de la etapa, de perfil llano, pero con mucho movimiento entre los corredores. Un grupo de cuatro ciclistas llegó destacado a los metros finales, entre ellos el español Bernardo Ruiz, a la postre podio en aquel Tour, y fue el corredor belga André Rosseel quien se llevó el triunfo, manteniendo su compatriota Rik Van Steenbergen el maillot amarillo. Aquel Tour fue el segundo en su palmarés para Fausto Coppi.

Al año siguiente se repetía la llegada de la caravana del Tour al conocido circuito automovilístico. Se celebraban los cincuenta años de la ronda francesa y el bretón Louison Bobet resultaba vencedor del primero de sus tres Tours de Francia. Como novedad se instauraba el maillot verde de la clasificación por puntos. En este contexto, fue en la sexta etapa, de perfil quebrado al principio y de final en llano, cuando los corredores retornaron al Circuito de velocidad de La Sarthe, siendo un grupo de siete unidades los que se jugaron el triunfo que fue finalmente para el belga Martin van Geneugden.

Eau Rouge es su subida más reconocida

Tuvieron que transcurrir más de dos décadas para el regreso del Tour a la pista de las famosas 24 Horas. La edición de 1975 será una de las más recordadas de todos los tiempos por la derrota de Eddy Merckx en la ascensión a Pra Loup y el posterior triunfo de Bernard Thévenet en París, que por primera vez iba a instalar la línea de meta en los Campos Elíseos. También se inauguraban los maillots de lunares para la montaña y el blanco para el mejor joven. Los corredores llegaban al Circuito de Le Mans en la cuarta etapa. Aburrida y sin mucha historia, el triunfo iba a ser para el galo Jacques Esclassan al esprín, no sin polémica, tras propiciar la caída de van Linden.

La última ocasión que este templo del automovilismo acogió una llegada del Tour de Francia fue en 1983, año del primero de los dos triunfos de Laurent Fignon y de la aparición de los ciclistas colombianos en un equipo amateur. Y lo hizo en la quinta etapa. Una jornada muy larga, aunque normal en aquellos tiempos, que contaba con doscientos cincuenta y siete kilómetros y que iba a tener como vencedor al francés Dominique Gigne, con unos segundos de ventaja sobre el grupo principal después de cuatro vueltas por el circuito.

Otra celebre instalación automovilística que ha albergado el Tour de Francia no se encuentra en el país galo. Hablamos del circuito de Spa-Francorchamps, donde se celebra anualmente el Gran Premio de Bélgica de Fórmula 1. En tres ocasiones han sido protagonistas las bicicletas del Tour en esta pista de la provincia de Lieja. La primera fue durante la edición de 1980, con una etapa cronometrada de treinta y tres kilómetros, con salida y llegada dentro del propio circuito, dando una vuelta completa al mismo. El triunfo fue para el gran dominador del ciclismo en aquellos años, Bernard Hinault, que a pesar de su gran inicio no pudo finalizar aquel Tour por problemas físicos, siendo el vencedor final el neerlandés Joop Zoetemelk.

Nueve años después el Tour regresaba a la pista de Spa. Aquel Tour de 1989 quedará en la memoria como uno de los mejores y más disputados de la historia, para algunos el mejor sin duda. Poco se puede decir ya de aquel apoteósico final en París y de los ocho segundos entre LeMond y Fignon. Pero aquella tercera etapa llevaba a los ciclistas desde Luxemburgo, donde tuvo lugar el famoso despiste de Pedro Delgado, hasta el circuito automovilístico de Spa-Francorchamps. El desarrollo de la jornada fue el esperado por el sinuoso trazado de la misma, y una escapada llegaba destacada a la pista del circuito. La victoria fue para el mexicano del PDM, Raúl Alcalá. El Duende de Monterrey como era conocido, superó en cinco segundos a sus compañeros de fuga Skibby y Tolhoek. Finalmente, en 2017, el Tour de Francia pasó por última vez por el circuito belga en los primeros kilómetros de la tercera etapa, dando una vuelta completa.

El mundial de 2020 fue en Imola, que lo había acogido ya en 1968

MUGELLO EN EL GIRO DE ITALIA

Italia es un país enamorado de la velocidad, tanto si hablamos de coches como de motos. Por ello son varios los circuitos, algunos de ellos míticos, dentro del territorio transalpino. La gran carrera ciclista italiana, el Giro, también ha sido protagonista en alguno de ellos.

Hay que remontarse al año 1977 para rememorar el paso de la Corsa Rosa por el trazado del Circuito de Mugello. Encuadrado en la Toscana, cerca de Florencia, ha sido testigo de competiciones tanto de Fórmula 1 como del Mundial de motociclismo. Fue aquella una jornada dividida en dos sectores, el primero en línea, llegando al autódromo, y el segundo una etapa muy corta, de tan solo setenta y nueve kilómetros, que daba quince vueltas al circuito. El triunfo en el primer sector fue para el belga Freddy Maertens mientras que el vespertino fue para el italiano Marino Basso.

Treinta años después, en 2007, el Giro llegaba de nuevo al Autódromo Internacional de Mugello. Fue la etapa más larga de aquella edición, con una ascensión a más de cincuenta kilómetros de meta. A cinco se entraba en la pista de Mugello, y el triunfo fue en primera instancia para Alessandro Petacchi, que posteriormente fue desposeído de todos sus resultados por dopaje, siendo el noruego Hushovd el vencedor oficial. Curiosamente, al día siguiente los corredores pasaban por Maranello y su circuito, sede de la escudería Ferrari.

Pau Ricard ha aparecido en varias pruebas francesas

EL MUNDIAL Y EL GIRO EN EL AUTODROMO ENZO E DINO FERRARI

El Autódromo Enzo e Dino Ferrari, también conocido como circuito de Imola, es uno de los grandes templos del automovilismo mundial. El Giro ha visitado en dos ocasiones su legendario asfalto en los últimos años. En 2015 el circuito de la Emilia-Romaña asistía una exhibición del ruso Ilnur Zakarin, que llegaba en solitario tras dejar a sus compañeros de fuga a más de veinte kilómetros para la línea de meta en una jornada lluviosa. Con la maglia rosa continuó Alberto Contador, vencedor final de aquel Giro. Poca historia tuvo la llegada al Autódromo de Imola tres años después. En aquella etapa de 2018 el vencedor fue el irlandés Sam Bennett al esprínt. El Circuito de Imola también fue escenario de la prueba en ruta de los Campeonatos de Italia en el año 2009

Como antes hemos reseñado, en 2020 el circuito de Imola albergó la línea de meta de los Campeonatos del Mundo, siendo la prueba masculina en ruta para Julian Alaphilippe. Pero no fueron los primeros mundiales de ciclismo celebrados en el famoso circuito. En 1968, Vittorio Adorni conquistaba el maillot arcoiris después de una cabalgada de noventa kilómetros, entrando en solitario en el prestigioso circuito automovilístico. Una jornada inolvidable para la selección italiana que pudo con la Bélgica del vigente campeón, un joven Eddy Merckx.

Destacar que en 2017 el Giro también tuvo presencia en otro famoso trazado automovilístico, el Autódromo de Monza. El circuito lombardo fue el punto de partida de la última etapa de la Corsa Rosa, la contrarreloj hasta la ciudad de Milán.

Saliendo del país transalpino, los Campeonatos del Mundo de ciclismo en ruta se han disputado hasta en tres ocasiones en otro gran escenario como es el circuito alemán de Nürburgring. De hecho, el primer mundial de la historia se celebró en la pista germana, con triunfo para el gran Alfredo Binda, uno de los recordman de la prueba, con tres títulos; secundado aquel día por dos compatriotas: Girardengo y Piamontesi.

En 1966 los Campeonatos del Mundo retornaron a Nürburgring, con doce vueltas por el circuito y triunfo para el ciclista local Rudy Altig, por delante del que fuera años antes su jefe de filas, Jacques Anquetil. En 1978 vuelve la lucha por el arcoiris al asfalto del célebre circuito alemán, con un emocionante final en apretado esprínt entre el neerlandés Gerrie Knetemann y el italiano Francesco Moser, siendo la victoria para el primero.

Navarra es la última incorporación en La Vuelta

VUELTA A ESPAÑA: EL JARAMA Y JEREZ

Durante muchos años el Circuito del Jarama, en la Comunidad de Madrid, fue el epicentro de las mejores competiciones de motor celebradas en el país. El pelotón de la Vuelta Ciclista a España de 1974 llegaba al Jarama en la octava etapa, procedente de Toledo, en una jornada dividida en dos sectores. La primera, en línea, con victoria del belga Roger Swerts mientras que por la tarde se disputaba la contrarreloj por equipos de escaso kilometraje dentro del propio circuito, con triunfo para el conjunto KAS. Un día recordado por la mala suerte de los integrantes de La Casera, que sufrieron diversas caídas. El público también respondió con buena presencia en las tribunas del circuito. En 2011 la última etapa de La Vuelta tuvo su inicio en el circuito madrileño con dirección a las calles de la capital.

El otro santuario de la velocidad en España, sobre todo para los amantes de las motos, es el Circuito de Jerez. Allí tuvo lugar, recién inaugurado el circuito, la salida de la última etapa de la Vuelta de 1986. Una cronometrada vencida por el gallego Álvaro Pino, vencedor de igual forma de la clasificación general.

En 2009 la Vuelta a España tuvo su inicio fuera de nuestras fronteras, siendo la segunda vez que esto ocurría, con un prólogo en el Circuito de Assen, en Países Bajos, conocido como la Catedral de Motociclismo. El triunfo fue para el mejor contrarrelojista de aquel momento, Fabian Cancellara. Más recientemente, el Circuito de Navarra, ubicado en la localidad de Los Arcos, ha acogido la salida de una etapa contra el crono en 2017, con final en Logroño y triunfo de Chris Froome, y otra en línea en 2019, con final en Bilbao y victoria para Philippe Gilbert.

El impresionante Yas Marina es habitual en las pruebas de los Emiratos.

OTRAS CARRERAS

En otras pruebas a lo largo del calendario también hemos visto la inclusión de algunos circuitos destinados al mundo del motor como por ejemplo el famoso Circuito de Paul Ricard en el Tour de la Provenza o el Circuit de Catalunya, también conocido como Montmeló, en la Volta a Catalunya.

Texto: Alberto Díaz

Fotos: Sirotti