,

Análisis PCM: Roglic, imperial en la Itzulia

El ciclista esloveno se proclamó vencedor en la 58º edición de la Vuelta al País Vasco tras ser el más regular y mantener la ventaja que obtuvo en las primeras etapas y  principalmente en la contrarreloj de Lodosa.

En la Vuelta al País Vasco no hay día de adaptación que valga, desde la primera jornada se fue perfilando parte de la clasificación general en una bonita batalla. Con salida y meta en la bonita localidad de Zarautz, la primera etapa consistía en poco más de 160 kilómetros con el ascenso a Elkano Gaina en la parte final, un escollo más que interesante de cara a hacer las primeras diferencias y disputar la etapa en busca del maillot amarillo inaugural, este año además entraban en juego las bonificaciones. El conjunto Movistar con sus dos líderes, Mikel Landa y Nairo Quintana, fue el encargado de poner un punto más de dureza a la subida. El colombiano precisamente marchó unos metros en cabeza junto a Julien Alaphilippe(QST) y Primo Roglic(LTJ), siendo el ritmo de este último el que hizo perder la rueda definitivamente al boyacense. El francés y el esloveno se presentaron en la meta de Zarautz después de un bonito descenso y se jugaron la victoria. Aquí fue Alaphilippe el que no falló, hombre mucho más rápido en esos metros finales que su rival se hizo con el triunfo parcial y obtuvo el primer maillot de líder de esta Itzulia de 2018. La tercera plaza fue para Pello Bilbao, el ciclista de Astana se hizo con la última bonificación, quedando el grupo de los favoritos con más de medio minuto perdido en la general respecto al nuevo líder Alaphilippe.

El segundo asalto camino de Bermeo tampoco pintaba como una placida y relajante jornada encima de la bicicleta. Cuatro ascensiones jalonaban el recorrido, una de ellas San Pelaio a muy pocos kilómetros de meta, que a la postre fue decisiva para el devenir de la etapa. El guion del día anterior en Zarautz se repetía con el dúo Alaphilippe-Roglic como protagonista, solo que esta vez además se llevaron consigo a dos hombres de la tierra, el alavés de Movistar Mikel Landa y el guipuzcoano de Bahréin Gorka Izagirre. Un poco antes, en las rampas de San Pelaio también lo intentó sin éxito Nairo Quintana, que en ningún momento de esta ronda vasca acabó de encontrar su golpe de pedal. El desenlace en las calles de Bermeo, fue idéntico al de la jornada anterior, con Alaphilippe, esta vez de amarillo, venciendo por delante de un Primo Roglic que volvía a ser derrotado en esos metros finales.

La etapa con llegada a la alavesa Valdegovia, fue la marcada por el pelotón para tomar aire después de las dos jornadas nerviosas y sin descanso que se vivieron con anterioridad. El recorrido ondulado y de carreteras estrechas, como no puede ser de otra forma en esta carrera, daba la posibilidad a aventuras y escaramuzas de incierto final, como la que protagonizaron ocho ciclistas, entre ellos el inquebrantable Thomas De Gendt, que junto a Juul- Jensen de Mitchtelton-Scott formaban la cabeza de carrera a apenas cuarenta kilómetros de meta, cuando habían dejado atrás a sus compañeros de fuga. Ni el danés, ni el belga, ni un combativo David de la Cruz, que lo intentó junto a su compañero Kwiatkowski, pudieron jugarse la victoria, ya que a tres kilómetros de meta el grupo formaba compacto y lanzado hacia un presumible sprint. Una volata con victoria para Jay McCarthy, australiano del Bora que ya sabía lo que era vencer esta temporada. Los llamados a luchar por la general afilaban los cuchillos para las tres decisivas últimas jornadas con la crono y las llegadas a Éibar y Arrate, también en la ciudad armera.

A la orilla del Ebro, en el sur de Navarra se iba a disputar la etapa contra el reloj de esta Itzulia 2018 con 19 kilómetros de longitud. La localidad de Lodosa albergaba uno de los días que a la postre iba a ser fundamental en el desarrollo final de la carrera. Aquí el antiguo esquiador Roglic impuso su ley, no quedaba nada del hombre que se sintió perdedor detrás de Alaphilippe en las dos primeras etapas, el corredor esloveno obtuvo de una tacada etapa y liderato, y desde allí arriba miraba con superioridad a sus rivales. Unos rivales como Alaphilippe que empezó a ceder en caída libre para alejarse irremediablemente de un posible triunfo final. Los Movistar Landa y Quintana se dejaban un tiempo considerable y sus opciones parecían difuminarse. Roglic daba un golpe casi letal a la Vuelta al País Vasco 2018.

La penúltima etapa con final en Éibar, contaba  en la parte final con una ascensión que había creado cierta expectación en días anteriores, Azurki con poco más de veinte kilómetros que recorrer desde su cima hasta la llegada en la localidad Guipuzcoana. El escenario era propicio para inquietar al líder Roglic, pero aunque Movistar intentó con leves movimientos agitar la carrera, el esloveno se mantuvo solido en todo momento. A las calles de Éibar llegaron ocho ciclistas para jugarse el triunfo de etapa nada más, ya que la general aparte de la pérdida de tiempo de Alaphilippe y Mollema nada cambió. Un sensacional Omar Fraile se hizo con el triunfo, una gran victoria en una carrera profesional en alza. Roglic mantuvo el liderato e incluso le disputó la victoria en los metros finales al propio Fraile.

El Santuario de Arrate se perfilaba como el juez que iba a dictar sentencia respecto a esta edición de la Vuelta al País Vasco. La ascensión eibarresa era como suele ser habitual, la culminación a una magnifica etapa con seis puertos previos, un recorrido que da pie al espectáculo. Era la última oportunidad para los rivales de arrebatar a Roglic el liderato, una empresa que se antojaba difícil. Se formó una escapada de trece unidades, y uno de estos ciclistas, Enric Más, uno de esos jóvenes que forman el relevo asegurado del ciclismo español, acabó como triunfador en el mágico santuario. Fue el primer gran triunfo para este ciclista balear llamado a muy grandes empresas en este deporte. Respecto a la general, y a pesar de sufrir una caída en la primera parte de la etapa y de perder tiempo en la ascensión final, Primo Roglic se proclamaba en Arrate vencedor de la Vuelta al País Vasco de 2018. Al esloveno se le ha visto fuerte en todos los terrenos, y tan solo en esta última etapa sufrió en algún momento. Mikel Landa se exhibió sin éxito en la subida a la montaña eibarresa, quedando a tan solo doce segundos del vencedor de la etapa y metiéndose segundo en la clasificación general. Tercero fue un regular Ion Izagirre que fue de menos a más durante la semana que ha durado la carrera.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *