,

Bradley Wiggins: ¿acierto o error?

Bradley cumplió con la temporada perfecta en 2012. La pasada temporada por contra no fue tan positiva, aunque la enmendó con su medalla en los Mundiales y su victoria en el Tour de Gran Bretaña. Sabe que ha tocado su límite, que todo lo que viniese después sabría a poco. Con ese motivo (y otros), buscaría nuevos horizontes, un nuevo objetivo que le motivase. Sin embargo, ningún reto tiene el encanto del Tour. 

Wiggins se encomendó al Giro de Italia, recorridos y filosofía que nunca le fueron bien y que en 2013 no iba a ser una excepción. En lugar de buscar lucir el uno con su equipo y luchar por mantener su plaza de líder del Sky. Participando en el Tour hubiese torpedeado el proceso de Froome en hacerse con las riendas. Con su victoria clara y aplastante ya nadie duda de que es y será el líder del conjunto británico pase lo que pase.

Chris tiene mucho terreno ganado

Froome es más joven, está de moda, en su momento y estará ya siempre por encima de él por una mera cuestión de rendimiento en la montaña. Pero 2014 abrirá una nueva oportunidad al mod de recuperar su trono. En caso de participar, algo que está previsto, se verá la guerra que se debió ver el año pasado por su territorio por ser el jefe de la manada. El enemigo estará primero en casa y más tarde fuera, una mentalidad muy propia de la F1, por ejemplo.

El giro de 2013 tuvo que ver más con una cuestión comercial que deportiva. El Giro nunca ha entrado en la mentalidad de Wiggins más allá de la pura estadística por completar el podio en las tres grandes vueltas. El clásico gafe de haber arrollado la temporada anterior le persiguió. Pero gracias a las lesiones que sufrió en la misma corsa rosa y las dudas de después, no llegó a la salida de Porto Vecchio.

Wiggins correrá el Tour para intentar ganar

No habrá más concesiones a su amigo-enemigo Froome. Los gestos lanzados por el inglés hacia su compañero y delfín durante su victoria tuvieron muy mala intención. Bradley no aceptaba el papel secundario que se le había otorgado en el olvido. Todo eran alabanzas hacia el nuevo campeón y ya nadie hablaba de él tras haber hecho historia para Reino Unido y para el Tour.

Sin duda quiere estar en la mejor condición posible en la salida de Yorkshire y luchar por el puesto más alto posible en la clasificación final. La crono de Burdeos le beneficia como a nadie y si se encuentra en la alta montaña como otras temporadas, habrá que tenerle muy en cuenta pese a que todos hablen de Froomy.

Más noticias:

La legendaria deportividad de Jan Ulrich

Joaquín Rodríguez no correrá la Vuelta al País Vasco

Lars Boom, la bomba que no estalla

Kittel, el primer golpe de autoridad

¿Debería Valverde haberse dedicado a las clásicas?

Ciclismo épico vs ciclismo moderno

El debut de Samuel Sánchez

El Tour de San Luis encuentra su hueco

Mirador de Ézaro, la pared de Purito y Contador

Comienza el año de Carlos Betancur

Los tres peores días de Ivan Basso

¿La Vuelta reduce días?

Jasha Sütterlin, un germano en Movistar

Menchov gana en Pla de Beret

Adriano Malori, talento parmesano

Carlos Oyarzun, el trotamundos chileno

El triste final de Alessandro Ballan

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.