Bradley Wiggins, una carrera diferente

El “sir” ha sido siempre un ciclista a contracorriente. Sus orígenes están en la ciclismo en pista, pero el siempre ambicionó la carretera. Con mucho esfuerzo consiguió éxitos en las grandes vueltas, pero cuando Wiggins era un nombre a tener en cuenta, apostó por las clásicas. Todo un personaje. Todo un ciclista.

A la altura de 2008 Bradley Wiggins lo era todo en el mundo del ciclismo en pista: 6 veces campeón del mundo (2003-2008), oro, plata y bronce en varias ocasiones en las olimpiadas de Sidney, de Atenas y de Pekín, campeón del mundo de persecución tanto individual  como por equipos….sin lugar a dudas, el mejor ciclista en la pista. Pero el bueno de Brad sabía que el verdadero reconocimiento de los ciclistas está en la carretera, lo cual quizás es injusto. Por eso desde 2002 militaba en equipos profesionales, bien es cierto que corriendo poco y obteniendo buenos resultados sólo contra el crono.

Solo en 2005 llegó su primera victoria, con el Credit Agricole: una contrarreloj del circuito de Lorraine. Sin embargo logró un meritorio 7º puesto en el mundial CRI de ese año. No volvió a ganar en la carretera hasta 2007, con dos prólogos, en Dunquerque y en Dauphine. 2008 fué otro año en blanco en la carretera (aunque terminó por segunda vez el Giro de Italia, en el Columbia).

Pero en 2009 todo cambió. Cuando había conquistado absolutamente todo en la pista, su mentalidad se centró en la carretera. El paso al Garmin le sirvió para encarar un nuevo objetivo: nada menos que la general del Tour de Francia. Ya había corrido el Tour, y acabado dos Giros de Italia. De hecho, se preparó para el Tour corriendo el Giro, y volvieron las victorias en la carretera: El prólogo del Tour de Catar y la contrarreloj de los 3 dias de la Panne, así como un segundo puesto en la contrarreloj final del Giro. Sin embargo su 66º puesto en la general del Giro no hacía presagiar un gran Tour. Todo lo contrario. No solo rozó la victoria en dos ocasiones, sino que se peleó con todos los favoritos en las cimas de los Pirineos y de los Alpes. Lejos, eso sí, de los dominadores de ese año, sobre todo de Alberto Contador. Sin embargo eso le valió el tercer puesto del podium. Para el británico estaba claro: podía disputar el Tour a tope.

Volvió a ganar el prólogo de Catar en 2010, así como el del Giro de Italia. El Sky, la nueva estructura británica, parecía venirle bien. Así que iba a intentar el asalto al Tour. Pero no le salió bien. No fué capaz de aguantar a los mejores en las cimas, y terminó lejos en la general.

Para 2011 cambió el calendario, ajustándose la preparación del Tour. Y empezó a destacar en las montañas, mejorando las clasificaciones generales: 3º en Paris Niza, y por fin primero en la general de una vuelta por etapas: Nada menos que la Dauphine. Llegaba al Tour pletórico, pero tuvo que abandonar en la 7ª etapa. Optó por correr la Vuelta, y estuvo cerca de la victoria, hasta que las rampas del 23% de la Cueña les Cabres le hicieron ver que su compañero Froome iba mejor que él. Consiguió ser tercero, y volvió a demostrar su capacidad en la Alta Montaña, así como su limitación en las rampas extremas.

2012 fué su gran año. Ganó una etapa en Algarve y las generales de Niza, Romandía y Dauphine. Igualmente ganó el Tour de Francia, con un recorrido a su medida y un compañero de equipo que iba igual o mejor que él en la montaña. Lo había conseguido. 4 años desde 2008. Desde el momento en que se inclinó por la carretera, había empezado a ganar cositas, pero no fué hasta 2012 cuando completó su gran año.

Debido a la rivalidad en Sky con Froome, decidió correr el Giro de Italia. A pesar de un comienzo interesante, hubo de abandonar antes del primer descanso. La temporada ni fué mala, con 4 victorias parciales y el segundo puesto en el Campeonato del Mundo de contrarreloj, Pero no fué digna de un ganador del Tour. 2014 fue el año del cambio. Intentó prepara las clásicas de un día, especialmente Tour de Flandes y Paris Roubaix. Hizo un meritorio 9º puesto en Roubaix, pero ganó el Tour de California y el Campeonato del Mundo.

2015 será su último año en la carretera. Se centrará en preparar las clásicas, y cuando concluyan, en abril, se despedirá del Sky y del ciclismo de carretera. Quiere crear un equipo de jóvenes promesas. Pero antes quiere irse con el triunfo en uno de los momumentos del pavé. Lo tiene difícil, pero la constancia y determinación que ha demostrado en su carrera le pueden ayudar en su último reto.

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