El decálogo del cicloturista

No se trata de una guía de qué hacer y cómo montar en bicicleta, sino de unas líneas maestras (ni siquiera son diez) que pueden ayudar a disfrutar aún más del ciclismo. La primera regla que debe ser marcada es disfrutar de la belleza del esfuerzo, procurando darse cuenta del marco en el que se está.

En primer lugar y por encima de todo se debe mirar con todo mimo la seguridad. Es muy importante el trabajo que se realiza antes de salir de casa, con el plano estudiado y las posibles circunstancias que rodean a la ruta en conocmiento. Sobre todo es interesante prever ciertas incidencias que puedan acontecer, ya sea en forma de caída, avería o deshidratación. En épocas estivales hay que cuidar mucho ese tema, si bien es propio elegir rutas adecuadas con sombreado cuanto menos en alternancia con sol.

En caso de insistir con el sol, conviene proteger la piel y la cabeza, al igual que tener y racionar adecuadamente las provisiones de agua. La comida también será importante. De ella dependerá que lleguemos a nuestro destino o tengamos que darnos media vuelta.

Una vez en el punto de inicio, si se trata de una ruta de carretera, se deben extremar las precauciones. En montaña es más fácil no encontrar tráfico, pero aún así hay que tener en mente que el accidente puede pasar en cuanto menos te lo esperas. ¿Quiere decir que se tenga que pensar en ello de forma constante? ¡No rotundo! Hemos venido a disfrutar, incluso a desconectar de nuestros problemas del día a día.

Pero ello no está regañado con mantener una atención medianamente constante de los peligros que puedan acechar. En las curvas los coches pueden tener una mala trazada. No hay que tomárselo a la ligera. Los adelantamientos deben facilitarse, ya que en caso de que pongamos problemas extras al conductor, los perjudicados podríamos ser más nosotros que el propio coche.

Practicado de forma segura, el ciclismo de carretera es un deporte que no entraña tantos riesgos como los que se predican en los medios de comunicación. Utiliza la cabeza y, por supuesto, lleva casco en ella.

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