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Fabio Aru sucede a Marco Pantani

La decimoquinta etapa de la carrera italiana ha finalizado en Montecampione, cima donde Marco Pantani y Pavel Tonkov se jugaron el primer puesto de la clasificación general en 1998, y donde Bernard Hinault se vistió de rosa en 1982. Aquellos fueron dos Giros con nombres importantes luchando por la general. Eran líderes de equipo y claras referencias en el pelotón internacional El de 2014, sin embargo, está siendo todo lo contrario: una carrera plagada de jóvenes promesas, ilustres veteranos en la cuesta abajo de sus trayectorias deportivas y corredores con discreto palmarés que, dadas las circunstancias, pueden tener la oportunidad de su vida para ganar una gran vuelta por etapas.

De este modo, la “corsa rosa” está totalmente abierta, con ninguno de los aspirantes dando sensación de poderío y liderazgo.

Entrado ya en la última semana, el Giro de Italia todavía navega en la incertidumbre, sin haber encontrado dos o tres claros aspirantes que estén por encima del resto. En lugar de eso, ve cómo la carrera cambia de un día para otro. Si hace una semana Domenico Pozzovivo (Ag2r) era el más valiente camino de Sestola y pocos días después Urán (Omega Pharma-Quick Step) asestaba un golpe de autoridad en la contrarreloj, hoy se ha visto que ni uno ni otro tienen la solidez suficiente para poner confianza ciega en ellos.

En ese contexto, el de la falta de consistencia, hay un nombre que está apareciendo todos los días importantes. A pesar de estar relativamente lejos de las primeras plazas de la general, Pierre Rolland (Europcar) está siendo el ciclista más agresivo en lo que va de montaña. El de Gien lo ha intentado casi siempre desde lejos. Su ataque en el Carpegna fue neutralizado a escasos metros de la línea de meta y ayer, de camino a Oropa, atacó en el passo Bielmonte para obtener una renta mínima en Oropa. El francés, sin embargo da la impresión de que no va a rendirse fácilmente. Así, en Montecampione, y ante el miedo que parece atenazar al resto de corredores, ha vuelto a ser el hombre que ha desencadenado las hostilidades a falta de 5 kilómetros para meta.

Antes del ataque de Rolland, había atacado Arredondo (Trek), que se está mostrando muy combativo durante todo el Giro y que, gracias a su insistencia, ha animado la carrera en los primeros kilómetros de ascensión. El colombiano, a pesar de su esfuerzo no ha sido capaz de poner, en ningún momento, tierra de por medio. La cabeza de carrera ha comenzado a seleccionarse cuando Omega Pharma-Quick Step ha dejado que Michael Rogers (Tinkoff-Saxo Bank) tomase las riendas del grupo cabecero. El australiano, haciendo un buen trabajo para su joven líder de equipo Rafa Majka (Tinkoff-Saxo Bank), ha dejado el pelotón en 14 unidades, poniendo en serios aprietos a dos vencedores del Giro de Italia en horas bajas como Ivan Basso (Cannondale) y Ryder Hesjedal (Garmin-Sharp).

El grupo de los favoritos ha entrado en la fase decisiva de la carrera, y ahí se han visto las carencias de unos y los miedos de otros. Cuando Rogers ha dejado la cabeza de carrera, nadie ha sido capaz de tomar las riendas y marcar un ritmo constante. En lugar de eso, han ralentizado la velocidad, se han puesto en paralelo y, mirándose los unos a los otros, han desconfiado de las fuerzas de los rivales… y de las suyas propias. Como ayer, y como, presumiblemente, volverá a ser en las jornadas de montaña venideras Rolland, aprovechando la coyuntura, ha desatado las hostilidades. A su rueda, como alma que llevaba al diablo ha salido el líder Rigoberto Urán.

Con la carrera lanzada, los ataques han mostrado las fortalezas de unos y las debilidades de otros. Ya no había marcha atrás. Cadel Evans (BMC) pasaba por dificultades motivando, a un sorprendente Urán, a irse para delante sin pensar en las posibles consecuencias. Quintana (Movistar) dejaba hacer, como lleva haciendo en lo que va de Giro, y tan sólo aceleraba el ritmo cuando veía que algún corredor importante se escapaba. A pesar de que los ataques y contraataques se sucedían, las diferencias eran mínimas.

Así, a falta de tres kilómetros y medio el grupo de favoritos volvía unificarse con RollandFabio Duarte (Colombia) con unos metros de ventaja. Morabito (BMC) quería poner orden y tranquilizar los ánimos, pero entonces ha aparecido Fabio Aru (Astana) y la carrera se ha vuelto loca. El italiano, que conoce la subida a Montecampione como la palma de su mano, ha atacado con fuerza bajo la pancarta de 3 kilómetros y se ha llevado a su rueda al líder. Evans volvía a sufrir, como Pozzovivo, como Kelderman o como Dani Moreno (Kathusa). Quintana volvía a dejar hacer y se marchaba delante cuando veía que la diferencia con respecto a Urán pasaba a ser preocupante.

A falta de poco más de 2 kilómetros un cuarteto formado por Aru, Urán, RollandDuarte se formaba en cabeza con Quintana pocos metros detrás. Las distancias eran pequeñas y los márgenes reducidos. Entonces, Fabio Aru, protagonista total en la parte decisiva de la carrera, ha vuelto a intentarlo yéndose, esta vez en solitario, a falta de 2 kilómetros para el final. Su ataque no ha encontrado oposición y ha sacado de punto a un líder vacío de energías.

Quintana quería pero no podía, y por detrás, el resto de “outsiders” todavía pasaban más dificultades. A esas alturas, la suerte estaba echada y los depósitos de los corredores estaban en la reserva. Todos, menos el de Fabio Aru. Y es que, mientras detrás el resto de sus rivales sufrían, el sardo de nacimiento, avanzaba a velocidad de crucero para conseguir su primera victoria profesional.

La de 2014 no es la primera aparición del italiano en el Giro de Italia. Ya hace un año, Aru fue uno de los principales gregarios de Vincenzo Nibali (Astana). Con esa misma obligación partió desde Belfast en la presente edición, pero la caída de Michelle Scarponi (Astana) en Montecassino dejó al teórico jefe de filas del equipo en fuera de juego. Dadas las circunstancias, el joven corredor italiano de 23 años, ha tomado las riendas de su equipo y, de momento, está aprovechando la oportunidad a la perfección.

Después de haberse mostrado el más fuerte en una etapa de montaña y estar, a tan sólo 2:24 de la primera plaza, Aru pasa a tener la condición de aspirante a pesar de que él prefiere tomarse las cosas con cautela: “Nos queda una semana de carrera muy dura por delante. El equipo nunca me ha dejado sólo y me ayuda mucho en las subidas. Voy a tomarme las cosas día a día y veremos cómo se van desarrollando los acontecimientos.”

Pedro Ceinos

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