El líder de Movistar ha competido 80 días a lo largo de 2013, una cifra muy común entre los corredores que han completado dos grandes en una misma temporada. En comparación con los años previos a su sanción, el murciano acumula más días de competición, pero, en cambio, obtiene menor número de victorias.
Sólo en 2008 su cifra de días de competición se acercó a las alcanzadas en 2012 y 2013, pero logrando 11 victorias, entre ellas la Lieja-Bastogne-Lieja, Dauphiné, la Clásica de San Sebastián y etapas tanto en la Vuelta como en el Tour, luciendo el maillot de líder en ambas pruebas.
Bien es cierto que en 2012, tras su sanción, le costó encontrar el golpe de pedal, finalizando segundo, eso sí, en el Tour Down Under, donde obtuvo una victoria de etapa, la primera de las seis que conseguiría, ganando de nuevo en Tour y Vuelta.
La temporada recién finalizada le permite hacer una comparación clara, repitiendo podio en la gran vuelta española e incluso un papel más que digno en julio, finalizando en el top-ten. Ha obtenido una mejor regularidad, pero la nómina de triunfos ha caído hasta los 3, todos en la Vuelta Andalucía (dos etapas y la general).
Un balance magnífico, sin duda, para cualquier otro ciclista, incluyendo un bronce mundialista, pero algo escaso para lo que nos tenía acostumbrados. Incluso durante sus tres meses de competición de 2011, aunque después fueran anulados los resultados, logró ganar más.
Sin embargo, no todo es ganar. El español no ha dejado de ser uno de los mejores del mundo, demostrado por su presencia en la pelea en las mejores carreras de principio a final de año. Pero ha evolucionado hacia otro tipo de corredor, mejor en global, pero menos rentable en cuanto a levantar los brazos. Tampoco lo precisa su equipo, que debe estar muy satisfecho con el año realizado por él pese a estas estadísticas.
Más noticias:
Fran Ventoso, un mal año para el sucesor de Freire
Los ataques lejanos de Contador
Rui Costa quiere hacer historia
La única puerta abierta para Samuel Sánchez y Seeldrayers
Imanol Erviti, el cemento de Movistar
Italia sueña con el duelo Valverde – Purito
Tony Martin, contrarrelojista para siempre
Rubén Plaza, lo que podría haber sido y no fue
El antes y el después de Pablo Lastras
El infravalorado valor de Dani Moreno
Los dos caminos de Michal Kwiatkowski
El por qué del adiós de Kloden
¿Volveremos a ver al mejor Contador?
Evans vuelve a Australia 4 años después
Oleg Tinkov busca a su Mourinho
La semilla de un nuevo Euskaltel
¿Puede Quintana ganar este Tour?
Sky comienza la operación-pavé-Froome
Así es la montaña del Tour 2014