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Alejandro Valverde: "El ciclismo me gusta incluso más ahora que antes"

Alguien espera sentado desde hace un buen rato en un portal, muy cerca del boulevard donostiarra. La gente se acerca curiosa y le pregunta donde está Valverde. Pablo Lastras, todo un ganador en las tres grandes, responde amable, paciente, una y otra vez: “en el podium”. Al fondo de la calle, entre el rumor de la gente, agolpada pidiendo autógrafos, se adivina la figura del murciano que se acerca al autobús tras ganar la Klasika. “Ya vuelve Bala”, anuncia ‘Penkas’.

Protagonista absoluto de la última década, le hemos visto crecer de manera progresiva: dejar en bandeja la medalla de oro de un Mundial a Freire, alcanzar victorias imposibles en los últimos metros, dejar con un palmo de narices al mismísimo Armstrong, perder una Vuelta a España por un chubasquero, ganar otra, arrasar en las Árdenas, caer en el olvido y llorar de emoción tras vencer en Australia, escenario de su soñado y exitoso retorno. Ya vuelve Bala.

Lo primero darte la enhorabuena por poder volver a hacer lo que más te gusta y por tu victoria. ¿Habías soñado muchas veces con este triunfal retorno?
Alejandro Valverde: Hombre, la verdad que sí se sueña. Sabíamos que era complicado, pero el sueño estaba ahí. Se ha trabajado, se ha luchado y no me he descuidado en ningún momento; todo ello para que la vuelta fuera lo mejor posible, pero es cierto que no me esperaba que fuera tan buena.

Fue emotivo escuchar tus declaraciones. Ha habido mucho sufrimiento detrás, ¿verdad?
AV: Sí, es eso. Ha habido sufrimiento y ha habido un año y medio de espera trabajando y entrenando mucho. Y cuando llega la primera victoria después de este parón, es una victoria súper importante. Y a nivel sentimental quizás más importante, porque ves que todo el esfuerzo y sacrificio que has hecho sin competir tiene su fruto, tiene su recompensa.

Has conseguido seguir centrado en este largo año y medio y todos los que te veían entrenar decían que ibas como un tiro. ¿Cómo se consigue esa concentración a pesar de los pesares?
AV: Hombre, sobre todo porque me gusta mucho este deporte. Luego también por la familia, mi mujer, mis niños, los amigos, la “grupeta” de entrenamientos… todos me han ayudado mucho a seguir trabajando.

Y tú mismo, ¿cómo te ves física y psicológicamente hablando?
AV: Pues físicamente bien, más motivado después de esta victoria y el segundo puesto en la general del Tour Down Under. Y mentalmente también muy motivado, muy animado y con muchas ganas de seguir triunfando y seguir dando alegrías a los aficionados, porque he tenido mucho apoyo por parte de ellos y eso es de agradecer.

Se dice que de todo lo malo siempre se aprende algo bueno, ¿qué ha sido “eso” bueno dentro de este tiempo Alejandro?
AV: Aprendes un poco que el ciclismo es tu deporte y es tu trabajo, pero también aprendes a convivir un poco fuera de lo que es el ciclismo y ahí se aprenden cosas muy buenas y muy bonitas. También el ver todo el cariño del aficionado que seguía estando ahí aunque no estaba corriendo, el cariño que he sentido ha sido muy grande.

¿Te has sentido entonces arropado por la gente? AV: Sí, muy arropado y muy querido. He tenido tiempo también de disfrutar de la familia y de estar en la playa, y allí y cuando salíamos a entrenar con muchísima gente de todos los lados de España me he sentido muy arropado por el aficionado y por el público en general.

Permíteme que te lo pregunte, ¿te sigue gustando el ciclismo o ya no tanto como antes?
AV: ¡Tanto como antes o incluso más! Porque antes me gustaba muchísimo, pero ahora tengo mucha ilusión y ganas de seguir corriendo, ya que anteriormente lo estaba haciendo, pero los dos o tres últimos años habían sido corriendo y consiguiendo muchas victorias siempre con la coletilla detrás. Realmente no me sentía a gusto. Sí, conseguía victorias, pero interiormente no estaba contento. Y esta victoria que he conseguido ahora parece que me ha llenado mucho más y estoy súper contento.

El presente, tu presente, pasa por una estructura, Movistar, que siempre ha confiado en ti. Con tu llegada y la de Cobo, sumado a los corredores que ya estaban, este año tenéis un auténtico equipazo y vais a por todas, ¿no?
AV: Sí, claro. Es un gran equipo. Para mí prácticamente el mejor porque también me han querido mucho y siempre me han estado apoyando, y el volver y darles la primera victoria a mí también me hace mucha ilusión. Y luego, con todos los fichajes que ha habido nuevos y con el de última hora de Juanjo Cobo pues fíjate, es un grandísimo equipo y yo creo que podemos hacer muy buenas cosas. De momento ya hemos empezado bien y espero que sigamos así.

Estamos en un año olímpico, ¿cuáles serán los frentes en los que te veremos disputar el triunfo?
AV: Me gustaría estar disputando, viendo el nivel de forma que tengo, en París-Niza, que es una carrera muy bonita y donde quisiera hacerlo bien. Después también están la Vuelta al País Vasco y la Clásicas de las Árdenas. Ese sería el primer pico de forma y luego ya pues está claro que me gustaría hacerlo muy bien en el Tour y luego en las Olimpiadas.

¿Entonces si que tienes Londres en la mente?
AV: Sí, lo tengo en mente. Pero también creo que hay que ser conscientes de que el recorrido no es que sea muy suave, pero no es tan exigente como me gustaría a mí como para poder hacer yo algo. Entonces creo que es un recorrido que le puede venir muy bien a Óscar (Freire), puede ser su último año y si que me gustaría en la Olimpiada echarle una mano personalmente y que pudiera conseguir la victoria. Y luego también tenemos el Mundial, que es un Mundial muy duro y ahí sí que me gustaría estar para poder ganar, siendo consciente de que es muy complicado, pero por lo menos para intentarlo.

Me han pedido que te pregunte por Lombardía, ¿te veremos por allí en forma o es mucho alargar la temporada?
AV: Lombardía es una carrera muy bonita y que a mí me va muy bien, pero siempre llego muy exprimido o cansado, y estoy ahí, pero disputarla siempre me ha costado mucho trabajo. Vamos a ver este año como va avanzando la temporada y cómo me voy encontrando, pero sí que es una carrera bonita y que me gustaría hacer.

Al Tour obviamente le tienes muchas ganas, ¿qué tal se presenta la edición de este año?
AV: Sí, al Tour si que es verdad que le tengo muchísimas ganas, pero el de este año, dentro de las últimas ediciones, quizás sea el que peor me viene porque hay muchísimos kilómetros de contrarreloj. A ver como nos encontramos nosotros mismos y los rivales y no descartamos nada. Todos somos humanos y podemos tener nuestros días buenos y malos. Nosotros vamos a pensar por lo menos en el podium, y si no puede ser, pues al menos en luchar por alguna victoria de etapa.

¿Qué le pides a esta temporada? ¿Qué haría que la acabases satisfecho?
AV: Sobre todo le pido que me acompañe la salud, que acompañándome ésta seguro que también van a acompañar los resultados. De momento ya hemos comenzado con muy buen pie y esperemos que siga así la cosa.

Ahora vamos a retroceder en el tiempo, ¿cómo llegó la bici a tu camino?
AV: Empecé porque corrían mi padre y mi hermano. Yo comencé un poco como hobbie y con 9 años en la primera carrera ya fui segundo y en la segunda primero. A raíz de ahí siguieron acompañando los resultados y bueno, ya te vas centrando un poquito más y al final es que engancha mucho y se convirtió en mi trabajo.

¿Qué recuerdos se te vienen a la mente al pensar en aquella época de tu vida en la que te llamaban “el imbatido”?
AV: Muy buenos recuerdos. Iba a correr más nervioso que ahora. Muy nervioso, con ganas de hacerlo bien, de no defraudar… Siempre he corrido así, con ganas de conseguir la victoria, y sigue siendo así. Pero antes me ponía muy nervioso.

¿Reconoces a aquel jovencito Alejandro Valverde?
AV: Sí, la verdad que sí. Ya era antes muy luchador y muy cabezota con hacerlo bien, y ahora sigo igual. También antes se corrían menos carreras y a todas quería ir a ganar, y ahora está claro que hay que buscar objetivos. Me gusta ganar en todos los sitios, pero no se puede ir a por todo. Hay que seleccionar objetivos y ser realistas porque hay gente muy buena y es difícil conseguirlos.

Debutas en 2002 pero se puede decir que tu presentación en sociedad fue en 2003; nueve victorias, entre ellas dos etapas en la Vuelta, segundo en el Mundial… Después de muchos años luchando por llegar ahí, ¿qué es lo que se siente al verse con lo mejor de lo mejor y ganando? AV: Sientes que todos tus sueños se están viendo cumplidos y que todo el sacrificio que lleva hecho uno en el ciclismo, que es un deporte durísimo, tiene su recompensa. Y además te ayuda mucho a seguir trabajando.

Y desde aquel momento toda tu trayectoria siguió transcurriendo por la senda del triunfo. De todos los conseguidos, al margen del reciente en Australia, ¿cuál ha sido el que más te ha llenado?
AV: Ha habido unos cuantos pero el que llenó mucho no fue un triunfo, sino cuando hice segundo en el Mundial de Hamilton detrás de Astarloa. Ese segundo puesto para mí fue súper grande y me llenó muchísimo. Y el tercer puesto en la Vuelta a España de ese mismo año también me llenó, pero me quedo con lo del Mundial. Y después está claro que también la victoria en Courchevel con Armstrong fue la leche.

Ya sabemos que ningún triunfo es fácil… ¿pero cuál ha sido el que más sencillo te resultado conseguir?
AV: No sé ahora mismo. Una victoria que conseguí bastante bien, pero no fácil, fue el Campeonato de España en Talavera cuando llegué escapado con Sevilla. Aquel día me encontré muy bien, hacía mucho calor y, bueno, no es que fuera fácil, pero fue una carrera que se pudo conseguir bastante bien.

El polo opuesto Alejandro, ¿la más difícil de obtener?
AV: ¿La que más me ha costado? Pues a lo mejor la victoria en Courchevel.

Pues le ganaste fácil a Armstrong…

AV: Bueno, fácil… eso parecía jeje. Pero estuve a punto de rendirme. Lo que pasa que ya vi la meta y me dije “ya no me puedo soltar y tengo que intentar ganar”. Pero cuando arrancó Armstrong a 500 metros de meta estuve muy cerca de soltarme de su rueda. No dio la sensación, pero mira, fue así como pasó.

¿Y la carrera que más añoras en tu palmarés? ¿Me vas a decir el Tour?
AV: Hombre, el Tour… y un Mundial también.

Solo una si puede ser, ¿la carrera “hecha” para ti, la que mejor se adapta a tus características?
AV: De las carreras más importantes, y además siendo de las más duras a nivel internacional, en la que más cómodo me siento es en la Lieja y de hecho ya tengo allí dos triunfos, un segundo y un tercer puesto. Este año también vamos a intentarlo y está entre los objetivos, aunque tenemos ahí a un Gilbert y a otros corredores que nos lo van a poner muy complicado… sobre todo Gilbert, que va a ser un corredor al que será muy difícil batir, pero lo vamos a intentar.

Te pido nombres, ¿tus ídolos de juventud?
AV: Indurain. Y anteriormente pues un poco Pedro Delgado, aunque me pilló cuando yo era muy joven.

Pero ninguno de los dos responden mucho a tus características…
AV: No. Es verdad, son corredores diferentes, pero han sido mis ídolos. Te podría decir igual Jalabert, que me puedo parecer un poco más a él, pero para mí Indurain, como creo que para todo el mundo, era la mayor figura que había.

¿Cuáles son los compañeros de los que más has aprendido?
AV: He aprendido de un buen número de compañeros la verdad, pero he compartido mucha habitación y muchas carreras con Txente y he aprendido muchísimo de él. Y luego también de un corredor que no ha sido compañero mío nunca, aunque si que he coincidido en la selección y ha sido alguien que me ha ayudado mucho, Iñigo Cuesta, una excelente persona digna de admirar que siempre me ha dado muy buenos consejos que me han ido muy bien.

¿Y con los que más te has reído?
AV: Me he reído mucho con Purito. Y también cuando estaba corriendo con Santos González, con quien me lo pasaba muy bien tanto fuera como dentro de la competición.

¿Tus adversarios más duros de pelar?
AV: Está claro que Alberto y en las clásicas Di Luca, Rebellin y también Bettini.

¿Cuál será tu calendario?
AV: Andalucía, París-Niza, Catalunya, País Vasco y clásicas. Luego pararé y no sé si haré Suiza o Ruta del Sur, Campeonatos de España y el Tour.

¿El Dauphine no?
AV: Es que el Dauphine es una carrera muy exigente y al final yo me caliento allí y luego el Tour se me hace un poquito largo. Así que vamos a hacer algo más suave, o menos exigente, para llegar al Tour más entero.

Crédito: El Pedal de Frodo y Javi Santín / Realizada en febrero de 2012

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