El ocaso de Thor Hushovd

Un grandísimo corredor, más que un simple sprinter. Un ciclista pesado, con una fuerza tan brutal que llegó a ganar prólogos, al mismo tiempo que llegadas masivas, donde hubo unos meses en los que fue considerado como uno de los que ocupaba la élite dentro de su tipología.

Tras sufrir múltiples lesiones, parece que los mejores años del noruego han quedado atrás. Exhibiciones las que le hemos visto que han provocado que se replantee el concepto sprinter para él. Ya sabíamos que no era un velocista puro, pero verle escalar el Aubisque con una maestría que ya quisieran muchos escaladores llama mucho la atención.

Otro día memorable del gigante Thor sucedió en la última etapa de una Volta a Catalunya. Él, combativo, había integrado una escapada de la que fue el último superviviente, llegando a pasar escapado bajo la pancarta de cuatro kilómetros a meta. El entonces corredor de Credit Agricole se rehizo y venció al sprint. Una machada que no se ve todos los días.

Ya en Cervélo, junto a Carlos Sastre, lideró al conjunto canadiense en el Tour. Su objetivo, el maillot verde. ¿Cómo ganarlo ante un tirano como Cavendish ganando todas las etapas llanas? Escapándose en la montaña y obteniendo puntos que después el inglés no podría remontar. Un corredor muy inteligente, con mucha más fuerza que la de un mero sprinter y que además logró un meritorio Campeonato del Mundo. El mejor noruego hasta la fecha.

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