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Jesús y José, la clase de los Herrada

De Mota del Cuervo, ambos han protagonizado una gran temporada y han traído ese poco de aire fresco que tanta falta hacía y hace. Separados por casi cinco años de diferencia y pese a provenir de la misma familia, no podría haber dos ciclistas más distintos. Uno sube como los ángeles, el otro es un sublime especialista contra el crono

Los dos coinciden en que son un auténtico lujo. Disciplinados, olvidan sus aspiraciones personales (José podría haber sido un dignísimo top-ten de la pasada Vuelta) y se subordinan a la labor de equipo, la cual desempeñan de forma fantástica. El mayor de los Herrada, de hecho, era de los más temidos en la alta montaña por parte de los rivales de Valverde. Incluso imponía un ritmo tan alto en ocasiones que costaba a sus compañeros seguirle.

Jesús es el campeón de España en ejercicio. Su victoria, pese a que Movistar domina con claridad el desenlace, tiene mucho mérito. No se produjo en crono, sino en línea, lo cual nos habla de un ciclista con visión y lectura de carrera.

Tiene 23 años, cumplidos en julio, por lo que su futuro está todavía por descubrir, al igual que sus límites. Es un fuera de serie y pertenecerá a la generación de las vacas flacas, de la que hablaremos más adelante. Tendrá que ser él, junto a otros muchos, quien salve al ciclismo español del ostracismo en el que tiene alto riesgo de sumirse.

Son una de las ilusiones de 2014. Sólo falta que coincida de forma más continua la buena forma y la libertad en carrera. Si así se alinean los astros, ya hemos visto una pincelada de lo que son capaces.

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One Response
  1. Son muy grandes como Ciclistas, pero como personas son aun mas.

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