La mala pata de Visconti

El italiano no podría haber comenzado peor la temporada. Ni siquiera había comenzado el tempranero Tour Down Under cuando una caída le ha dejado en el dique seco durante al menos dos meses. Es lo que se espera que tarde en soldar su fractura de tibia. La mala suerte parece estar de su lado del mismo modo que la fortuna le sonrió en 2013. Suele suceder tras el éxito. 

Se trata de uno de los hombres con más calidad del Movistar, al menos cuando se producen movimientos en escapadas y se busca la victoria parcial. Podría dedicarse a algo más, como demostró en el Galibier, cima que conquistó en el pasado Giro. Fueron muchos los buenos momentos que durante dicha carrera ofreció a su equipo.

También cosechó otros éxitos, pero principalmente su mes de mayo le ha valido por toda una carrera. Justo cuando iniciaba un ambicioso reto, que no era otro que superarse a sí mismo, tiene lugar este desafortunado incidente que le va a complicar el resto de meses que quedan por disputarse.

¿Mundial? ¿Vuelta? Parece lo más sensato ante una lesión de este tipo, aunque no sería la primera vez que un deportista vence este tipo de sucesos a base de superación y ganas.

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