LA PACIENCIA DE LAPPARTIENT

Nueve meses han pasado ya desde que Chris Froome diese positivo en un análisis antidopaje durante la pasada Vuelta a España. Nueve meses menos “x” días han transcurrido también desde que la muestra B del ciclista inglés diese también idéntico resultado.

Durante aquellos días también, David Lappartient fue elegido por abrumadora mayoría frente a Brian Cookson como presidente de la UCI.

A día de hoy, el ciclista del Sky, reciente ganador del Giro de Italia, no ha sido sancionado. En una entrevista publicada en Le Parisien, David Lappartient afirma que el expediente de Froome sobre este caso es inauditamente complejo, de mucha mayor complejidad que el de otros ciclistas.

No estamos aquí para defender a otros ciclistas tramposos. Pero sí que éstos otros ciclistas que en alguna ocasión hayan cometido alguna irregularidad tienen derecho a sentirse discriminados por ese desacertado comentario de Lappartient. ¿Los casos y los organismos de otros ciclistas, son menos complejos que el de Chris Froome? Existe un claro agravio comparativo. Jamás quien escribe ha tenido constancia de que todo un presidente UCI teorice tanto con la complejidad de un caso determinado. Lo que más llama la atención es que nunca hubo precedente en este sentido.

A nivel general, el caso del positivo de Chris Froome transmite una sensación de que se está respetando escrupulosamente el derecho a la defensa del ciclista de Sky. Froome está siendo tratado a todos los efectos como un ciclista inocente, hasta que no se resuelva el caso. Siendo esto algo muy positivo, resulta llamativo. ¿Por qué? Porque habitualmente, con otros ciclistas menos conocidos, la UCI no suele obrar con tantos remilgos.

También a nivel general, otra sensación que se transmite es que desde la UCI se está teorizando más con los problemas de un solo ciclista, por muy Chris Froome que se llame, que con los problemas del ciclismo en su conjunto. Para defender los intereses de Froome y Sky, éstos ya dispondrán de sus bien remunerados abogados y científicos. La función de la UCI debiera ser la defender la credibilidad y el interés y bien común del ciclismo.

Incluso también se puede pensar que la propia UCI estuviese preparando a la afición para un determinado escenario relativo a la sanción, o falta de ella, al ciclista inglés.

David Lappartient fue elegido en septiembre pasado como presidente de la UCI. La cantidad de votos de ventaja obtenidos sobre el otro contendiente, Cookson, llevó a pensar que algo podía cambiar en el seno del ciclismo. De nuevo un presidente de la Europa continental, rompiendo la hegemonía de los presidentes anglosajones. Pues bien. Por ahora, los hechos no corroboran tal esperanza.

RAÚL ANSÓ ARROBARREN

@ranbarren

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