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MUNDIAL DE DOHA.¿EL INICIO DE UNA NUEVA SENDA?

La reciente preselección de Javier Mínguez cara a la cita mundialista de Doha apenas ha suscitado debate entre la afición. Bien es cierto que a ello ha ayudado el anuncio de la retirada de la competición de Joaquim Rodríguez, hecho oficial durante la pasada edición del Tour, y que no ha competido desde los Juegos Olímpicos.

Pero lo que realmente flota en el ambiente, más allá de esa retirada del ciclista catalán y de las connotaciones por todos y todas conocidas producidas en años anteriores, es un desinterés por esa cita mundialista entre la afición. ¿Se puede permitir la UCI ese desinterés en el máximo evento anual organizado por ese organismo? Ya el trazado del pasado Mudial de Richmond fue severamente criticado. Pero este año el trazado no incluye ninguna cuesta. Parece ser que hay un tramo adoquinado. Y que lo único que puede propiciar cierto espectáculo es el viento si es que sopla (y la arena que éste arrastre). En condiciones normales, se presume un desenlace con un sprint más o menos masivo. Y a eso apuntan las diferentes listas de ciclistas facilitadas por las diferentes federaciones nacionales. Es ese trazado mundialista pues el que ha originado que buena parte de la afición haya dado este próximo Mundial ya por “amortizado”. La previsión de que nada o bien poco nos va a deparar. Algo así como un peaje que debemos pagar en pro de la mundialización del ciclismo…

Pero, desde un punto de vista de meros aficionados al ciclismo, ¿por qué tenemos que pagar ese peaje? La respuesta efectivamente ya me la sé. Los consabidos petrodólares. Pero ya puestos en el punto de vista de Cookson y la propia UCI, ¿no había posibilidad de conjugar petrodólares con un circuito mínimamente acorde con la tradición del título que se pone en liza? Ya sabemos que Qatar es el país con mayor renta per cápita del planeta. No obstante, ¿tan “necesitada” está la UCI como para no poder imponer ciertos criterios técnicos en la elaboración del circuito mundialista?

Para quienes llevamos desde hace décadas siguiendo este deporte, nos duele también el agravio comparativo con lo sucedido en las recientes Olimpíadas de Río. Un circuito el brasileño con mucha dureza y que propició un magnífico espectáculo (cierto es ayudado por unas selecciones con menor número de ciclistas que en otras pruebas). Duele que una prueba con muchísima menos tradición (la participación de los profesionales data de Atlanta en 1.996) haya tenido mucha más repercusión que la que presumiblemente va a tener la de Doha el próximo mes de octubre. Durante el verano, la lista de Mínguez suscitó entre la afición muchísimo más debate que la recientemente facilitada. Pero lo que más fastidia es que esa falta de interés por parte de los aficionados sea algo absolutamente achacable a la propia planificación de la UCI.

Con todos estos condicionantes, la lista de preselección de Mínguez incluye corredores algunos de ellos absolutamente desconocidos para el aficionado que sigue nuestro deporte sólo cuando se acercan las muy magnas citas del calendario, y que hará comentarios del tipo: “¡Pero si los buenos no corren…!”

Y mientras la Liga de Fútbol Profesional en España va a “obligar” a sus clubes a que la grada que se ve durante las retransmisiones ofrezca “apariencia” de que el estadio está lleno, en Doha, el riesgo que corre la UCI es que las cunetas estén tan desérticas como el propio paisaje típico del país. No es muy aventurado decir esto. Basta con remitirse a las pruebas de las carreras que se disputan en esos países a principios de temporada.

Sí. Esas pruebas cuya inclusión en el calendario de la UCI no data ni siquiera de una década. Pruebas que en un principio las vimos como algo meramente folclórico, pero que progresivamente van ganando en importancia, al menos dentro de la UCI, como lo demuestra el nuevo calendario del World Tour. Ya no sólo esto. Un nuevo salto cualitativo se va a producir próximamente cuando el nuevo equipo Bahrain-Merida aparezca en las grandes carreras. Un equipo ya con grandes realidades como Nibali, Izagirre… muy diferente en su concepto a escuadras como el SkyDive Dubai de Paco Mancebo y similares, meras avanzadillas de lo que puede venir en el futuro.

Todo esto forma parte también del denominado “nuevo ciclismo”. La mundialización del ciclismo. Concepto iniciado allá en los ochenta por Hein Verbruggen y que no tiene visos por ahora de frenar. ¿Cuál será el próximo peaje?

@ranbarren

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