PREVIO PCM: TIRRENO-ADRIÁTICO, LA LUCHA POR EL TRIDENTE

Con la carrera de los dos mares, llega como cada año la primera cita World Tour en Italia. Y es que para los más clásicos, el ciclismo tiene un toque especial cuando se cita al país transalpino.

RECORRIDO

En lo que al recorrido se refiere, la carrera se iniciara como ya viene siendo habitual, con una cronometrada por equipos totalmente plana. Esta presentará una única dificultad, en forma de giro de ciento ochenta grados, a la altura del Forte dei Marmi. Sobre el paseo marítimo de Lido di Camaiore, presumiblemente seamos testigos de como el SKY de Thomas, Castroviejo, Moscon, Puccio, Van Baarle, Poels y el hijo pródigo Swift, arrolla al resto de escuadras participantes. Nada nuevo bajo el sol, salvo que le pongan remedio el Sunweb de Dumoulin o el Jumbo-Visma de Roglic.

La segunda jornada, de casi doscientos kilómetros, además de las dos ascensiones a Castellina Marittima y Serrazzano, nos ofrecerá una de esas llegadas a las que tan acostumbrados nos tiene esta carrera. Una emboscada con un repecho al 16% a falta de cuatro kilómetros y una sucesión de subidas y curvas, hasta la meta de Pomarance. Buen día para gente como Alaphilippe, Wellens, Van Avermaet, Vuillermoz o incluso Mohoric.

Doscientos veintiséis kilómetros, serán los que lleven al pelotón desde Pomarance a Foligno en la tercera jornada. Con apenas dos cotas sobre el perfil, el Passo del Rospatoio y la Foce, la mayor dificultad del día, recaerá en librar algún percance que pueda surgir en los dos kilómetros finales que lleven a la más que posible volata en la via N.Sauro. Viviani escoltado por los Morkov & Richeze y Gaviria con Consonni haciendo lo propio, encabezan la terna de esprinters de la carrera. Todo, con el permiso de Bouhanni y sus codos.

A falta de un final en montaña, la carrera nos presenta dos etapas seguidas con final en esos circuitos que tanto gustan a los organizadores de RCS Sport. Para abrir boca, doscientos veintiún kilómetros entre Folignpo y Fossombrone, aliñados con las ascensiones a Villa del Monte y Monteguiduccio. Como traca final del día, dos vueltas a un circuito de nueve kilómetros, que incluye la subida a I Capuccini, a la que debemos de sumar una bajada con seis herraduras, que llevará la carrera hasta la meta sita en la via Flaminia.

La quinta etapa de ciento ochenta kilómetros entre Colli al Metauro y Recanati, incluye en su final cuatro vueltas a un circuito de veintitrés kilómetros en la misma localidad de Recanati. Un recorrido que se presta a la guerra de guerrillas, con dos muros, S.Pietro y la Piazza Giacomo Leopardi, que se ascenderán en cada una de las vueltas al citado circuito. Ambas subidas, superan el 19% de pendiente en sus partes finales, de hecho, en la segunda está situada la meta del día.

Dos días en lo que se deben de mover y bien los corredores que necesiten renta de cara a la crono final. Si cierro los ojos, puedo ver al Astana sacudiendo la carrera. Tras la tempestad viene la calma y esto debería ocurrir en la jornada que unirá Matelica y Jesi, mediante ciento noventa y cinco kilómetros que acercaran la carrera al mar Adriático. Como no podía ser de otro modo, el final viene marcado por tres vueltas a un circuito urbano de quince kilómetros. A priori no presenta curvas peligrosas, por lo que todo apunta a un nuevo duelo Deceuninck-Quick Step Vs UAE.

Por el bien de la carrera, esperemos que se llegue a la crono final de San Benedetto del Tronto con todo por decidir. Un contrarreloj individual de poco más de diez kilómetros, con el mismo formato de la etapa inicial. Un ida y venida a lo largo de un paseo marítimo con un giro de ciento ochenta grados en la Piazza Salvo D´Acquisto, en la que rodadores natos como Dumoulin, Kung, Thomas, Castroviejo, Dennis, Campenaerts, Durbridge, Martin, Roglic o lo que era Dowsett, deberían de volar.

LIBRO DE RUTA

PARTICIPACIÓN

La participación, viene condicionada por un recorrido en el que en esta edición no han incluido una jornada de montaña al uso. Aunque la concatenación de las etapas cuarta y quinta, puede ofrecer mucho más espectáculo que una etapa marcada por una ascensión final.

La crono final, junto a la fortaleza demostrada últimamente y su gregario De Plus, hacen que todos los ojos se centren en la figura de Primoz Roglic. Aunque un Thibaut Pinot al que le encanta correr en Italia y un Tom Dumoulin que trae un equipo muy fuerte con Roche, Oomen o Kragh Andersen pueden ser serias alternativas a llevarse a casa el tridente y la maglia azzurra.

LISTA DE PARTICIPANTES

IMANOL GONZALEZ GETE

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