Roman Kreuziger: "El ciclismo es una pasión"

Roman Kreuziger es uno de los ciclistas con más proyección de los últimos años. Sus cualidades para la escalada unidas a su potencial en las cronos le convierten en uno de los vueltómanos más completos de la actualidad. Sexto en el Giro del año pasado, en 2012 vuelve a la ronda transalpina con el objetivo del podio.

Antes de empezar, queremos que sepas que tu fecha de cumpleaños (6 de mayo) coincide con el nacimiento de nuestra revista. Pocas celebraciones durante los años que realizas el Giro, supongo.

Roman Kreuziger: Sí, suele ser un día que coincide con los días previos al Giro o con viajes, así que celebramos poca cosa.

Retrocedamos al año 2004. Verona, Campeonato del Mundo sub-23. Medalla de oro en la prueba en línea y de plata en la contrarreloj. ¿Qué recuerdas de aquel año?

RK: Fue un año de éxito que al final me ha abierto las puertas para ser profesional. Ser campeón del mundo es una sensación única. Tuve la suerte de que el campeonato fue en Italia y en ese país he hecho gran parte de mi carrera.

También medalla de plata en el Mundial de ciclocross.

RK: Competí en el Europeo y en el Mundial quedé segundo por detrás de Niels Albert. Fui valiente y obtuve un buen resultado.

¿Sigues el ciclocross?

RK: Sí, me gusta verlo, pero no practicarlo. En el ciclismo de hoy o te dedicas a una modalidad
o a la otra. Nuestro deporte exige mucho y hay que estar centrado, en mi caso en la carretera.

¿Por qué elegiste la carretera?

RK: Gané el Mundial en carretera y eso siempre anima. Me gustan más las rondas por etapas y además el ciclocross se disputa en invierno, con muchas dificultades para entrenar por el mal tiempo.

Un año más tarde de lo de Verona firmaste por el Liquigas…

RK: En aquel momento era un equipo nuevo que además apostaba por los jóvenes. Tuve tres o cuatro ofertas, pero me gustó la forma de trabajar de Liquigas y la idea que me presentaron. Me permitía crecer y aprender y fue lo que más valoré en ese momento.

2006, tu primer año como profesional de rodaje, pero ya en 2007 eres sexto en Romandía y te clasificas segundo en la contrarreloj inicial de París-Niza y de la propia carrera suiza.

RK: El primer año estuve bastante tiempo enfermo y por eso me lo tuve que tomar con mucha calma. También noté la presión. En 2007 intenté rendir lo mejor que pude para demostrar al equipo que no se había equivocado y devolverles toda la confianza que depositaron en mí. Y los resultados acompañaron.

Ese año disputaste tu primera grande, la Vuelta. ¿Qué recuerdos tienes de esa experiencia?

RK: La Vuelta no estaba en mi programa, pero al final entre el equipo y yo decidimos cambiarlo para mejorar mi aprendizaje y ver cómo funciona una grande por dentro. Corrí sin presión y sin ambiciones.

Ya en 2008 explota Roman Kreuziger y gana la Vuelta a Suiza, queda 2º en Romandía, 13º en el Tour… Te conviertes en una gran promesa del ciclismo. ¿Demasiada presión para un ciclista tan joven?

RK: Fue un año muy bueno de resultados, pero no sentí ninguna presión por parte del equipo. Sí que se notaba que me prestaban más atención, pero nada más. Los resultados fueron mejores que el año anterior, pero la filosofía fue la misma.

Desde entonces has sido 9º en París, 6º en el pasado Giro… paso a paso te vas acercando al podio. ¿Es el objetivo para 2012?

RK: Cada tiempo que pasa estoy más cerca. Para este año seguramente el objetivo será el podio, pero sino me conformaría con estar cada vez más cerca.

El recorrido del Giro es muy duro al final. ¿Te beneficia?

RK: Sí, me puede beneficiar. No tiene subidas tan duras como el Zoncolan y eso me viene mejor. Este año tenemos todas las montañas concentradas al final, pero son más accesibles que los puertos de grandes pendientes, en los de este año puedo demostrar mis capacidades mejor.

Poca contrarreloj para tu gusto ¿no?

RK: No me preocupa demasiado. Tenemos una por equipos y el equipo está trabajando para mejorar en ellas. Habrá que demostrar ese trabajo en la carretera, claro. La última crono me viene bien con respecto a otros corredores, aunque no sea muy larga.

¿Por qué el cambio de Liquigas a Astana?

RK: He estado en el equipo cinco años y necesitaba un nuevo estímulo, un cambio. En Astana tenemos una forma diferente de trabajar y estoy seguro de que este año será mejor que el anterior. Me siento muy cómodo aquí.

¿Cuáles fueron tus ídolos de pequeño?

RK: La verdad es que no tenía ningún ciclista favorito. De pequeño sólo me gustaba montar en bicicleta todos los días y seguía más el hockey.

¿Un sueño como ciclista?

RK: Seguramente valdría con estar en el podio de una grande. Ganar también lo sería, pero hay que saber que es muy difícil conseguirlo.

Este año habéis hecho mucha preparación en altitud. ¿Qué es lo que buscas mejorar con ella? ¿Te ves algún defecto como ciclista?

RK: Más que mejorar, busco un lugar que me guste para tener toda la tranquilidad que no se encuentra en casa por diversos motivos. Sí que hacemos muchas subidas en pocos días para mejorar en algunos aspectos. En altura además el rédito que obtienes es mucho mayor.

¿Qué es el ciclismo para ti?

RK: El ciclismo para mí es una pasión. Yo lo practico porque me gusta, más que por trabajar. Me encanta el ciclismo.

Para terminar, ¿cuál es el puerto más duro que jamás hayas subido?

RK: No me gustan las subidas muy empinadas. En este caso para mí la que más difícil me lo ha puesto ha sido el Zoncolan en el Giro. Luego depende de otros factores. Si estás fuerte, da igual que sea más o menos empinado. Y si no estás tan fuerte, incluso un puerto de menor pendiente te puede pasar factura. Sin embargo, el Zoncolan no me gusta.

Realizada en marzo de 2012
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