Un paseo en bicicleta por Madrid Río

Madrid y bicicleta no suelen ser dos conceptos bien relacionados en una misma frase. Como gran núcleo urbano, la capital resulta incómoda para disfrutar de la red de carreteras con nuestra compañera de dos ruedas. Grandes avenidas, autovías y autopistas, calles abarrotadas de tráfico… En definitiva, territorio muy hostil para la bici. Si a eso le añadimos la falta de cultura ciclista y empatía por parte de gran parte de los conductores, tenemos como resultado una forma sencilla de jugarse el pellejo.

Sin embargo, hay algunos oasis dentro de tantos metros cuadrados de asfalto y acera. El Retiro es una opción muy recomendable, aunque tiene sus limitaciones. Su extensión no es excesivamente grande y para un paseo en bicicleta se puede hacer bastante corto. Madrid Río, en cambio, sí ofrece longitud y un entorno bastante más pensado para la práctica deportiva.

No todo va a ser bueno, ya que en días festivos y de buenas temperaturas, el mayor problema será sortear la gran cantidad de personas que acuden a disfrutar del deporte al aire libre o simplemente de un paseo con un paisaje bonito de ver.

Para la bicicleta es ideal, ya que une el sur (Parque del Manzanares) con el norte (Casa de Campo) de la ciudad. Permite, además, el uso de la bicicleta como vehículo de transporte evitando un tramo de gran dificultad si compartimos vía con coches y autobuses. Una vía de escape del mundanal ruido dentro del mundanal ruido.

Un emplazamiento, además, muy accesible desde casi cualquier punto de la geografía madrileña. La plaza de Legazpi o Príncipe Pío, con multitud de combinaciones de Metro y autobús, o Pirámides, se encuentran muy cerca del parque, siendo cómodo el acceso al mismo si nos hemos desplazado anteriormente en transporte público. El problema es portar la bicicleta, pero ¿por qué no hacer lo fácil y comprar una bicicleta preparada para este tipo de situaciones? 

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