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Urán acaba con el Giro australiano

Corría el verano de 2007 cuando, durante una etapa de la Vuelta a AlemaniaRigoberto Urán (Omega Pharma-Quick Step) sufría una brutal caída en un descenso mientras luchaba por la victoria. El pronóstico, con los dos codos fracturados y la muñeca rota, frenaba la progresión de un chaval de 20 años que comenzaba a sonar en el ciclismo europeo. Pocos meses antes del incidente, Urán había sorprendido a propios y extraños marcándose una excelente contrarreloj en Abadiño (Euskal Bizikleta) que, finalmente, tuvo que ser suspendida debido a unas condiciones climatológicas infernales. Sin embargo, el colombiano no tardaría en resarcirse.

Así, aprovechando un excelente estado de forma, Urán se impuso en la séptima etapa de la Vuelta a Suiza gracias a un explosivo ataque en los metros finales. Después llegó la caída, el cuerpo destrozado y la imposibilidad de seguir progresando. Sus resultados, pero sobre todo, sus actuaciones, sin embargo, no habían pasado desapercibidas y, a finales de 2007, Rigoberto Urán fichaba por Caisse d’Epargne. En la estructura de Eusebio Unzue, el colombiano maduraría durante tres años obteniendo algunos resultados destacables, pero adoleciendo de cierta falta de regularidad.

Su ciclo en el equipo navarro se acabó al mismo tiempo que el proyecto británico de SKY apareció con la cartera llena de billetes, a finales de 2010. En la estructura de Brailsford, Urán encontraría estabilidad deportiva. Alejado de los focos del Tour de Francia (no estuvo en el equipo de 2012, ni del 2013), Urán encontró un papel protagonista en el Giro de Italia y en la Vuelta a España. En el país transalpino es donde, tradicionalmente, Urán ha conseguido sus mejores resultados. Da la impresión de que es su territorio fetiche.

El Giro de 2012 supuso un paso adelante en su trayectoria deportiva al colarse entre los 10 primeros, pero fue en 2013 cuando se consagró gracias a la segunda plaza en la clasificación general, salvando los muebles de un equipo que comenzó la carrera con Bradley Wiggins (SKY) como jefe de filas.

Para 2014, Urán ha vuelto a cambiar de estructura y parece ser que en Omega ha encontrado el rol que andaba buscando. Rodeado por un equipo que va como un tiro en este Giro de Italia, Urán es ahora el líder indiscutible del equipo para las grandes vueltas y eso lo nota en la carretera. En lo que va de Giro, da la impresión de que Rigoberto Urán ha llegado a su madurez deportiva y, desde luego, está alcanzando su mejor rendimiento deportivo. Si días atrás, la atención y la concentración en carrera le habían permitido estar delante en las etapas importantes de lo que va de carrera, en la contrarreloj de Barolo, el colombiano ha mostrado su candidatura firme al triunfo final marcándose la contrarreloj de su vida. Dominando todos los tiempos intermedios y en un terreno en el que, a priori, Cadel Evans (BMC) partía como favorito, el líder de Omega Pharma-Quick Step no sólo ha conseguido el triunfo de etapa, sino que ha arrebatado la “maglia rosa” al australiano aventajándolo en 1 minuto y 34 segundos.

El colombiano, todavía en estado de shock afirmaba que su resultado: “es increíble. Estoy totalmente sorprendido. No pensaba que podría ganar. Es un gran día tanto para mí como para mí equipo.”

Con una ventaja de 37 segundos sobre Cadel Evans y 2 minutos y 32 segundos respecto a Domenico Pozzovivo (Ag2r-La Mondiale), el escalador que mejores sensaciones ha mostrado en la sinuosa contrarreloj, Urán analizaba de la siguiente manera su mejora en la lucha individual contra el cronómetro: “Las etapas de montañas están por llegar, pero consideraba que esta etapa era muy importante. He trabajo mucho para dar lo mejor de mí en ella. Vinimos aquí hace dos meses para reconocer el trazado. Hemos trabajado mucho junto a Specialized, incluso en el túnel del viendo de California. Mi resultado en la contrarreloj del Tour de Romandia fue muy bueno y mantengo la misma condición en este Giro. Estar al tanto de los tiempos de Cadel Evans a lo largo de la etapa me ha dado una pequeña ventaja. Ardía en deseos de vencer en la etapa de hoy y lo he conseguido, así que estoy muy feliz.”

Urán, que ha hecho historia para su país al ser el primer colombiano que viste la “maglia rosa” en los más de 100 años de la carrera, es consciente de que ahora es el rival a batir: “No hay un sólo rival. Hay unos cuantos. Ahí están Quintana (Movistar), Evans, Majka (Tinkoff-Saxo Bank), simplemente por citar a algunos de ellos. La última semana hay etapas muy duras, pero nuestro objetivo es el Giro. Estamos realizando un buen trabajo y tenemos un buen equipo, por lo que vamos a intentar ganar el Giro y vamos dar el máximo para proteger con honor el liderato. Estoy súper orgulloso. Para mí es algo especial, pero también para mí país. Estoy muy contento de estar aquí y hacer que mis compatriotas se sientan orgullosos tanto por el triunfo de etapa como por la consecución de la “maglia rosa.”

Por su parte, Cadel Evans, el líder derrotado, hacía la siguiente valoración: “Como comenté, veía que Urán estaba mejorando su condición física, pero, sinceramente, no esperaba una contrarreloj tan espectacular por su parte. La contrarreloj se adaptaba a mis características, pero comenté ayer, el veredicto lo iba a dictar la carretera”. El australiano, a pesar de la desilusión no se da por vencido y trata de ver las cosas desde un punto de vista optimista: “Estoy en una posición táctica muy buena y pienso que los próximos días van a ser interesantes.”

Después de doce etapas y una contrarreloj en la que las fuerzas de los corredores no engañan, la situación de carrera parece haberse esclarecido un poco más. Ahora se sabe que Urán no va de farol, que Pozzovivo está en una gran condición física o que Nairo Quintana no termina de encontrarse cómodo. Con toda la montaña del Giro por llegar, no se puede decir que la carrera tenga un dominador claro. En los próximos días, los ciclistas afrontarán, prácticamente sin descanso, las exigentes llegadas a Oropa, Montecampione, Panarotta, Val Martelo, Cima Grappa y Monte Zoncolan. En ese sentido, la capacidad de fondo físico y, sobre todo, la regularidad en el día a día serán los ejes sobre los que tendrá que basar su victoria quien quiera llegar de rosa a Trieste.

Pedro Ceinos

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