Vuelta a Madrid 2019: Dos horas más tarde y un día más

Eso es desde nuestro punto de vista lo que le habría hecho falta a la carrera que del 10 al 12 de mayo celebró su 32 edición con salida en Aranjuez en su primer día, San Martín de Valdeiglesias en la segunda jornada, para terminar con un circuito en el Paseo de la Castellana en Madrid el tercer y último día.

Una carrera que mejoró en cartel de participación a la del año pasado que tan buen sabor de boca nos dejó,  pero que en cambio tuvo peor respuesta del público madrileño. Sobre todo en la última jornada. ¿Por qué?

Obvio es que una carrera de categoría 2.1 no se puede comparar con una World Tour y no se pueden esperar que los mejores equipos del mundo con sus principales corredores vengan a la capital de España cuando precisamente se está disputando el Giro de Italia e incluso el Tour de California. Eso está claro.

Foto: Iván Marcos Fernández

Con todo como dijimos unas líneas más arriba, la participación era mejor que la del año pasado y no solo porque Movistar, único equipo World Tour, viniese con un bloque bastante majo en el que estaban Carlos Barbero o Carlos Betancur, uno de los escaladores con más clase de la actualidad o el prometedor Jaime Castrillo, entre otros; sino porque equipos como el Total Direct Energie o el Team Arkea, ambas escuadras francesas que disputarán el Tour de Francia, vinieron a competir.

Corredores como Niccolo Bonifazio, Romain Sicard o Rein Taramäe (Direct Energy), Maxim Bouet o el ganador final Clément Russo (Arkea), Jon Aberasturi, Alexander Aramburu, o Jonathan Lastra (Caja Rural), Javi Moreno (Delko Marseille), Jonathan Restrepo (Manzana Postobón ) o los prometedores Ibai Azurmendi o Antonio Soto (Fundación Euskadi), junto al eterno Paco Mancebo (Matrix Powertag), Rey de la montaña y escapado dos de las tres jornadas, formaban de antemano un buen cartel de corredores.

Foto: Iván Marcos Fernández

Sin embargo puede que el empezar la carrera tan temprano (8 de la mañana el control de firmas) supone que los ciclistas madruguen de lo lindo y haya influido en que otros equipos hayan optado por no venir a disputar la Vuelta a Madrid. Arrancar la carrera un par de horas más tarde puede que animase a venir a más y mejores escuadras, lo que en teoría repercutiría en una mejor respuesta del público y del aficionado.

Otro aspecto mejorable es la clasificación final. La carrera volvió a quedar algo deslucida no por la calidad de su podio: Russo y Hardy (Arkea) y Barbero (Movistar), sino porque hasta la posición 16, Mario González del Euskadi Murias, todos los corredores llegaron con el mismo tiempo. Lo ideal sería, siempre que hubiera presupuesto, más metas volantes, ampliar un día más con una etapa contrarreloj o un recorrido distinto, sobre todo el de la última etapa en el Paseo de la Castellana. Cambios, creemos, que le daría esa pizca de emoción para hacer diferencias para subir la emoción y el nivel.
Cosas buenas las hubo: una gran labor de la Federación Madrileña de Ciclismo, una notable organización, cobertura televisiva en directo a cargo de La Otra con los comentarios de Luis Pasamontes, buen cartel de ciclistas… solo falló el público.

Es cierto que esa mañana en Madrid se disputaba la carrera de la mujer, más tarde la final del Máster de Tenis y en la tele había Fórmula 1, por no hablar del Giro de Italia o del día tan bueno que al final hizo a pesar del frío que hacía en la Castellana a las 8 de la mañana….

Condicionantes sin duda que afectaron, pero la respuesta del público debe ser más grande para una carrera como ésta. Hay que mejorar cosillas porque ingredientes buenos, los hay.

SERGIO ANDRÉS

@entrebiciybalon

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