Vuelta a Levante 1969: Merckx nunca descansa

A comienzos de la temporada 1969 el mundo del ciclismo ya era mas que consciente de la presencia de un joven belga llamado Eddy Merckx, ya se había vestido con el arco iris de campeón del mundo un par de años antes y en la temporada anterior había dominado con destreza el Giro de Italia, por no hablar de sus triunfos en clásicas como la Paris-Roubaix o en otras pruebas de nivel como la Volta a Catalunya. El crack del conjunto FAEMA era sin duda la estrella absoluta de aquella Vuelta a Levante de 1969 que iba a arrancar en la ciudad alicantina de Elche y con el final de la primera etapa también ubicado en esta localidad. A pesar de la buena participación de corredores españoles, el futuro caníbal daba muestras de su superioridad desde los primeros compases de la prueba. En esta primera jornada llegó a meta en la segunda posición detrás del leonés López Rodríguez, después de perseguir y atrapar la escapada de la jornada, en compañía de un tal Luis Ocaña, entonces en el Fagor, los inicios de una historia de enemigos íntimos, todo ello con una aparente facilidad que ya imponía mas que respeto en el seno del pelotón.

Iba López Rodríguez a conservar una jornada después el liderato, pero ya con la impresión mas que clara de verse un poco mas fuera del mismo. La llegada a la siempre ciclista Benidorm se iba a resolver con un agónico triunfo tras un día entero en fuga del vasco de Karpy José Luis Elorriaga. Merckx fue el vencedor del sprint del grupo, el segundo aviso del Ogro de Bruselas, ya no había duda de que quien quisiera optar a vencer la general de la Vuelta a Levante tenia que vérselas con el de FAEMA, una empresa mas que complicada.

El tercer parcial de la Vuelta a Levante, esta predecesora de la actual Vuelta a la Comunidad Valenciana, fue otra demostración de Eddy Merckx y esta vez culminada por fin con victoria. Activo durante toda la etapa, buscando el corte, otra vez junto a Ocaña que a duras penas puede seguirle, en las rampas del Alto de San Antonio, lejos de meta. Neutralizada esa aventura, el Caníbal belga pone su mente en la volata final de la Rambla del Doctor Alemany en Cullera. En contraposición a las palabras de su director que asegura que su presencia en Valencia es para preparar objetivos mayores, Merckx asume riesgos, se mete a toda velocidad entre Perurena o el propio López Rodríguez y vence con autoridad en el sprint. Etapa y liderato.

Un día más y el guión se repite. Para Eddy Merckx no hay carrera pequeña, no existe el entrenamiento de calidad, no contempla el día de relax. Su compañero Mintjes quiso acompañar a Perera en la aventura de la jornada por si se perdía entre las carreteras valencianas rodeadas de naranjos. El Alto de la Cruz cortaba el grupo, y los de punta se iban a jugar el triunfo victoria. En el embalaje de Buñol, en un grupo reducido, Merckx vuelve a meterse sin miedo alguno y por supuesto resulta vencedor poco pudieron hacer los españoles Mascaró y Manzaneque. Dominio absoluto. Los demás recogen las migajas que deja el belga, una escena que será habitual en sus años de tiranía.

Al día siguiente en Benicassim vuelve a vencer Merkcx al sprint. Un autentico día de la marmota, con el belga de FAEMA siempre levantando los brazos, lo mismo le da el tamaño del grupo, da igual batirse con cien que con cuarenta. Sin embargo en esta ocasión el triunfo no estuvo exento de polémica, ya que por momentos no quedaba claro quien había sido el vencedor, siendo protagonistas Ramón “Tarzán” Sáez y el corredor del KAS Félix González. Los jueces dieron como vencedor finalmente a Merckx entre algunas protestas por la decisión.

El Caníbal no tuvo demasiados problemas para mantener su liderato en las dos jornadas finales. La primera con final en Villarreal se resolvió con victoria para Salvador Canet del equipo Pepsi que tomó unos metros de ventaja junto a otros dos corredores. Mientras que en la ultima etapa, también en la localidad castellonense, un circuito urbano ponía el punto final a la Vuelta a Levante de 1969. Eddy Merckx impuso su ley en las carreteras valencianas, la misma ley que impondría semanas después en Milán-San Remo o Paris Niza, y meses después con su primera victoria en el Tour de Francia. Comenzaban los años de tiranía del considerado mejor ciclista de todos los tiempos.

ALBERTO DIAZ CABALLERO

@Sincadenablog

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